A 10 años de la desaparición de "Fanny", el dolor sigue latente

Para Silvia Ortiz, madre de Stephanie Sánchez Viesca Ortiz y líder de Grupo Vida, el Día de las Madres agudiza su pesar y para ella y cientos de familias más, esta no es una fecha para festejar.
Silvia se ha dedicado a apoyar a otras familias sin olvidar la lucha de encontrar a su hija.
Silvia se ha dedicado a apoyar a otras familias sin olvidar la lucha de encontrar a su hija. (Miguel González)

Torreón, Coahuila

Las madres de los desaparecidos vivirán este 10 de mayo en agonía, a pesar del tiempo que haya transcurrido tras la pérdida.

A 10 años de la desaparición de Stephanie Sánchez Viesca Ortiz, "Fanny", su madre Silvia Ortiz cuenta que el dolor sigue latente y se agudiza con la fecha.

Para nosotras, las madres que estamos en esta situación de no tener un hijo en casa porque nos fue arrebatado, el 10 de mayo no es una fecha para festejar. Se vienen a la mente recuerdos y cuestionamientos, de reclamos hacia uno mismo: Cómo voy a festejar si no lo he encontrado. Cómo se puede estar feliz en ese día si por alguien que no está soy mamá. Creo que no es una fecha fácil para ninguno de nosotros, es un reclamo también hacia quien nos tendría que estar apoyando.

Nos han dicho que han pasado los años, nos piden entregar nuestros hijos a Dios, no entienden que es algo que no se puede hacer, no es cosa de tanatólogos, para una madre que no tiene a ese ser, mientras que no tengamos la certeza de que está muerto o que está vivo en otro lugar, es una herida que no cierra, que sangra, que duele".

Vemos que los hechos cambiaron tu vida, se centra en buscarla y en apoyar a más gente
A pesar de que pasaron los años no podemos estar tranquilos, el pensar que nosotros estamos bien y no sabemos ella en qué condiciones esté. Hay más hijos y pobres de ellos, porque ya tienes esta herida y no quieres que les ocurra igual. Ellos también pierden en parte la capacidad de disfrutar.

¿Qué tanto te ha ayudado el estar activa trabajando por gente que está en tu misma situación?
Ayuda, les recomiendo a todas las madres que están como yo que dejen de llorar, porque eso no los regresa, van a regresar posiblemente si tu trabajas por ellos. Nos damos cuenta que no estamos solos, que hay más padres y si nos unimos somos una gran familia.

En el Grupo Vida me dicen a veces que me porto como la mamá de todos, ahora mi familia ya creció, ya tengo muchos hijos, por los que sufro.

¿No complica más la vida familiar este papel de guía que has tomado?

En este rol que tomamos, en el que estamos caminando va mi esposo, va uno de mis hijos, el otro es también un apoyo. Me pide tener cuidado y está al pendiente.

Creo que este rol es familiar, ya lo hemos vivido por más de 10 años y entendemos que es el mismo sentir de las otras familias que están en el grupo.

Sí se pierde un poco de privacidad, pero al final estamos de acuerdo con ello, pero se gana toda una familia, ese deseo de estar con ellos y ayudarlos. Ellos piensan que este grupo es especial y lo es.

¿Ves a tus nietas, no te hacen olvidar por momentos?

Creo en Dios y una de las historias que más leo y que aún no comprendo, es la Job, quien perdió a toda su familia, todo y nunca renegó de Dios y él le dio más hijos luego de que los otros murieron.

Yo pienso mucho en esta parte de la biblia, cuando vi a Renata mi nieta, que se parece tanto a mi hija, lo pensé, pero no es ella, no es mi hija, no hay nadie que pueda suplirla. Amo a mi nieta y me trae como loca, pero no es mi hija, tengo que encontrar a mi hija...

Yo creo que para poder tener tranquilidad tendremos que saber, encontrar, no sabemos nada, hasta no encontrar no hay paz. Lo único que le pido a Dios es que me dé un minuto de paz. Que me dé fuerza y salud para seguir buscándola, pero si en tu voluntad está que no sea así, creo en la nueva vida, dame la dicha de volverla a ver.