El terror contemporáneo ha encontrado nuevas formas de inquietar al espectador, pero pocas tan efectivas como aquellas que apelan directamente a la imaginación. Con su estreno en cines, Undertone (la nueva película del estudio A24) se posiciona como una propuesta del director Ian Tuason, que regresa a lo esencial del género: el miedo que no se ve, pero se escucha.
La ópera prima del director Ian Tuason se construye desde lo íntimo, pero encuentra en el diseño sonoro su herramienta más poderosa para perturbar al espectador. Lejos de mostrarlo todo, la película invita a escuchar, y sobre todo, a imaginar, "eso es lo que realmente provoca miedo, aquello que no ves", dijo el cineasta a MILENIO.
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La premisa nace de una experiencia profundamente personal. Tuason, quien fue cuidador de sus padres, encontró en ese vínculo emocional el origen de una historia que inevitablemente derivó hacia el horror: "La idea surgió cuando imaginé a mi mamá siendo poseída. No puedes dejar a tu mamá en esa situación".
"Estás atrapado —agregó el director sobre lo complejo que resulta cuidar de adultos mayores—. En mi imaginación, si ella fuera poseída, no podrías irte, y eso lo hace aún más aterrador. A partir de ahí empecé a escribir y Undertone fue tomando forma poco a poco". Esa imposibilidad de escapar es el conflicto y convierte el miedo en algo cotidiano.
Undertone construye tensión a partir de lo que no se ve. El sonido, más que acompañar la imagen, la reemplaza: "Cuando veo películas como Paranormal Activity, me da muchísimo miedo, y en realidad no ves nada" explicó Ian Tuason. "Esa es la razón por la que quería usar ese mismo estilo. Y me alegra que haya funcionado con la historia de una podcaster".
Su protagonista, Nina Kiri, complementó esa visión desde la experiencia actoral: "Tal vez no es lo más aterrador, pero a mí me da mucho miedo cuando escucho un sonido que sugiere un movimiento que no está ahí, como un crujido, porque implica que hay alguien más presente en ese espacio y no sabes quién es, no lo ves. Eso es lo más aterrador para mí".
Este enfoque convierte al espectador en cómplice del terror, cada sonido activa la imaginación y los sentidos, llenando los vacíos que la imagen decide no ocupar. Es una estrategia que remite a los fundamentos más clásicos del género, pero que aquí adquiere una dimensión contemporánea gracias a un diseño sonoro minucioso y envolvente.
Undertone no se limita a su propuesta formal. En el centro de la historia está Evy, un personaje atravesado por múltiples capas emocionales: el cuidado de su madre, un embarazo inesperado y una progresiva desestabilización tras invocar fuerzas oscuras después de escuchar varios audios que llegaron al correo de su colega de podcast.
Para Nina Kiri, construir ese arco fue un proceso profundamente consciente: "como todo sucede en un mismo espacio, había momentos en los que tenía que preguntarme: ‘¿esto es antes o después de que ella descubra que está embarazada?’ Porque eso cambia completamente cómo reacciona. El embarazo eleva mucho las apuestas para ella, representa cambios".
Y aunque todo ocurre al mismo tiempo, también se va construyendo poco a poco durante la película. Era como ir colocando capas, "antes de cada escena, pensaba: ¿en qué punto de la historia estamos?, ¿cómo influye eso en cómo Evie responde ahora? Y luego ella empieza a volverse más siniestra después de invocar al demonio. Todo eso se va acumulando".
Esa construcción se vuelve aún más compleja cuando el terror no tiene una presencia física clara. Gran parte de la actuación de Kiri consiste en reaccionar a estímulos inexistentes, lo que exige un nivel de vulnerabilidad poco común, "simplemente me abrí. Me dije: ‘voy a sentir todo lo que está pasando ahora mismo’. Y de pronto reaccionaba a cosas", dijo.
Pero esa apertura emocional podía representar un riesgo, el impacto en la salud mental. En una industria donde cada vez se habla más de los límites del método actoral, con casos como el de Heath Ledger en Batman, Kiri abordó el tema con honestidad, "si no estuviera con el equipo adecuado, no podría hacerlo. Cualquier cosa me provocaba una gran reacción”.
Sin embargo, su experiencia le permitió enfrentar el reto desde otro lugar, "he pasado por momentos oscuros con mi salud mental. Pero ahora que estoy del otro lado, esos lugares oscuros ya no me abruman. Si esta película hubiera llegado antes, me habría asustado hacerla. Pero después de ese 'infierno' mental y haber salido de él, siento que puedo manejarlo".
El director Ian Tuason compartió una reflexión similar desde la escritura, "para mí fue igual al escribirla. No habría podido hacerlo antes. Pero cuando la escribí, ya podía sentir todo lo que siente Evy, y también tenía la capacidad de soltarlo después, cosa que antes no tenía".
Undertone es una experiencia sensorial donde el sonido es protagonista, pero también un ejercicio emocional que explora los límites entre el miedo, la imaginación y la salud mental. En tiempos donde el terror suele apostar por lo explícito, la película recuerda que lo verdaderamente perturbador sigue siendo aquello que no vemos, pero escuchamos.
SLL