La Oficina, la versión mexicana del exitoso concepto televisivo The Office, fue una sorpresa para todos.
Para muchos, la variante estadunidense es el pináculo de la comedia actual; para otros la vaca sagrada es la original y ácida idea nacida en la BBC de Londres. Para todos, el anuncio de una versión "chilanga" era una ofensa desde la intención.
Sin embargo, para Gaz Alazraki y compañía, quienes ya habían mostrado su poder con exitosas producciones como Nosotros los Nobles (en cine) y Club de Cuervos (en streaming), no hubo miedo al éxito.
Y la cerrada de boca fue general: el éxito de la seria emitida en su primer temporada para Prime Video fue totalmente una sorpresiva y dulce entrega.
La gran apuesta de Alazraki (productor) y Marcus Buccay (showrunner) fue el talento emergente: Fernando Bonilla, Fabrizio Santini, Elena del Río, Edgar Villa, Alexa Zuarth o Armando Espitia, entre tantos otros, fueron quienes cargaron con la parte visual ante el juicio del espectador escéptico.
Y es que, aunque muchos eran conocidos en la comedia del stand up, no eran al producto que siempre invade las producciones mexicanas y que tanto hate provocan... aunque intentaron hacerlo.
Gaz Alazraki ha dicho en entrevistas que figuras al frente de Amazon, al conocer la producción, propusieron que fuera Omar Chaparro o Adal Ramones quienes personificaran a jefe de la oficina, el papel principal que en Reino Unido hicieran Ricky Gerrvais y en EU Steve Carrell.
"Cuando conseguimos la licencia de la BBC para hacer la versión mexicana la primera pregunta que hacían es: '¿quién va a hacer al jefe?'; y les dije: 'no sé', Y Amazon empezó a decir: 'pues por qué no nos vamos con Adal Ramones, Omar Chaparro'; y les dije 'por qué para empezar, si queremos grabar varias temporadas necesitamos, gente que no este ocupada, pero dos, estas series han lanzado talento desconocido, ¿por qué queremos hacer algo diferente? Aquí la estrella es el show. Vamos a hacer cast y lo vamos a encontrar'"
¿Habría sido una copia de Michael Scott? Quizás. ¿Bueno o malo? No sabemos, no fue la apuesta. Al final Fernando Bonilla se hizo cargo de ser Jero, el pesado nepo baby que lidera la sucursal de jabones Olimpo y dio en el clavo.
"Cuando Fernando Bonilla hizo el cast, inmediatamente vimos que el estaba en otro plano en comparación con todos los que vinieron. Ya que lo fue conociendo fui descubriendo que, numero 1: tiene una plasticidad cerebral única: tiene memoria fotográfica, se aprende los guiones a la primera; tiene años haciendo escuela de improvisación, entonces el trajo las improluchas a México; tiene una velocidad y una agilidad cómica envidiable; es culto como pocos, ha leído todos los clásicos de teatro, y está politizado y tiene las antenitas muy bien paradas ha donde hay ideología y donde realidad", dijo para el podcast Aura.
evt