La Casa de los Famosos México vivió una tarde fuera de lo común cuando La Jefa convirtió a los habitantes en gatos como parte de una dinámica para conseguir un beneficio en el presupuesto semanal.
Con disfraces, juegos, ejercicio, cocina y hasta coreografías, los habitantes tuvieron que adaptarse al comportamiento de los felinos. Aunque no todos estuvieron dispuestos a seguir las reglas: Cynthia Klitbo fue la única que decidió no participar.
La Jefa convierte a los habitantes en gatitos
La dinámica comenzó cuando La Jefa les informó que tendrían que adoptar la personalidad y comportamiento de los felinos durante distintas actividades, que incluyeron ejercitarse, cocinar, limpiar, hornear y jugar.
Ya en el patio, les advirtió que la participación de todos era necesaria para obtener el 10 por ciento del presupuesto.
Mientras se preparaban, Memo Schutz se miró al espejo y bromeó: “Parezco más oso panda”, mientras Ese Pérez comentó: “Yo parezco chango. Nunca pensé ser un therian”.
La Jefa, divertida con la transformación, expresó: “A mí me encantan los mishis”.
De ejercicios a una batalla entre gatos
Con todos disfrazados, Ernesto tomó el papel de entrenador y comenzó una rutina de calentamiento en el patio. Después, los habitantes se lanzaron a jugar y terminaron haciendo montón a Memo.
La convivencia continuó en la cocina, donde Brianda preparó un postre. Y más tarde Ese organizó una coreografía en la sala con los nominados, quienes cantaron: “Peleamos, me nominaron, me subieron a la tabla pero ustedes me bajaron”.
Karina también aprovechó la ocasión para enviar un mensaje a sus seguidores desde el baño. “Estoy loca, psiquiatra, necesito ser gato”, dijo antes de declararse “la más gata del mundo” y cantar La gata bajo la lluvia.
La jornada terminó nuevamente en el patio, donde los habitantes brincaron la cuerda y jugaron voleibol con una pelota de gran tamaño.
¿Por qué Cynthia Klitbo se negó a ser gato?
La actriz decidió mantenerse al margen de la dinámica y explicó que no estaba de acuerdo con la temática: “Creo que los therians son un problema muy grande en nuestra sociedad y no pretendo entrarle”.
Agregó que acababa de hablar sobre la dignidad y que no quería “revolcarme como gato en un rincón porque me parece ridículo”.
“Me da mucha pena, pero justo me acabo de poner a llorar por cuestiones de dignidad. La mía no se vende. Dejo de fumar si es necesario, pero no me voy a convertir en un gato”, afirmó.