Con tres películas tan distintas como The Invite, Bunker y La bola negra, Penélope Cruz atraviesa uno de los momentos más diversos de su carrera y celebra que la industria haya comenzado a ofrecer mayor complejidad a las actrices maduras.
“Me siento muy agradecida de que cada vez estén escribiendo más personajes interesantes para mujeres de mi edad”, reconoció la actriz.
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Durante su paso por el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), la actriz señaló que Pina, Sofía y Nené, los personajes que interpreta en The Invite, La bola negra y Bunker, respectivamente, la han retado actoralmente por su diversidad de historias
Al reflexionar sobre los proyectos que ha tenido este último año, Penélope Cruz celebró tambien que la industria esté abriendo espacio a papeles más interesantes para mujeres de su edad.
“El hecho de haber trabajado de esta manera durante los últimos años me ha puesto ahora en esta situación de tener tres películas estrenándose al mismo tiempo y siendo recibidas con tanto cariño”.
Cruz se dijo sorprendida, afortunada y muy agradecida, precisamente porque aunque ha estrenado tres cintas no se trata de una temporada en la que esté trabajando todo el tiempo.
“Después de todos estos años trabajando, he llegado a un punto en el que tengo la oportunidad de elegir el material. Me siento muy agradecida porque las ofertas están ahí”, compartió Cruz al término de la conferencia de prensa de la cinta La bola negra, en Toronto.
En este contexto, la actriz reconoció que, dado que su prioridad ha sido estar presente para sus hijos, su ritmo de trabajo ha cambiado mucho en los últimos años.
“Desde que tuve hijos cambié muchísimo el ritmo de cuánto rodaba cada año. Antes hacía entre tres y cuatro películas al año, como por la época en que conocí a muchos de ustedes. Después, cuando tuve hijos, ellos pasaron a ser mi prioridad absoluta. Así que he estado haciendo una película al año, o dos si no son demasiado largas y no hay problemas con las locaciones. Y como siempre estamos juntos, tomé esa decisión. Esa es la manera en la que elegí criar a mis hijos”, explicó.
Una actriz, tres mundos
Gracias a estas tres películas de 2026, Penélope Cruz ha podido mostrar distintas facetas de su trabajo.
En
The Invite, dirigida por
Olivia Wilde, interpreta a una mujer casada, segura de su sexualidad, que junto con su esposo irrumpe en la dinámica de una pareja en crisis.
En Bunker, de Florian Zeller, encarna a la esposa de un arquitecto cuyo matrimonio de 17 años se sacude cuando él acepta construir un refugio para un magnate tecnológico.
Y en La bola negra, dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, da vida a Nené Romero, una cupletista que actúa frente a un grupo de soldados en el contexto de la Guerra Civil española y que encuentra en el arte una forma de escape.
Agradecida con los directores con los que ha trabajado, Cruz dedicó unas palabras a cada uno. A Florian, lo calificó como "un maestro en muchísimos sentidos”, que le impresiona por todo lo que está creando en su vida.
De Los Javis, destacó su talento y les pronostica un futuro lleno de trabajo "increíble".
Finalmente, se mostró orgullosa de la película que filmó al lado de Olivia Wilde: "es una increíble comedia y un increíble drama”.
Tanto con estos últimos proyectos como con su filmografía completa, Penélope Cruz señaló la enorme diferencia que ve actualmente a cómo empezó su carrera
“Tener acento y ser protagonista de una película que no está en tu propio idioma. Todas esas cosas han cambiado poco a poco. No del todo, pero siguen cambiando”.
Su regreso al canto y la danza
En La bola negra, Penélope Cruz realiza un papel que aparece poco tiempo en pantalla, por lo que los directores Javier Ambrossi y Javier Calvo temían que la actriz lo rechazara.
Fue tras una comida en la que pudieron conocerse mejor que Los Javis le hablaron de Nené, ella quiso ser muy puntual al aclararles que elige sus proyectos por lo que el personaje representa dentro de la historia no por sus minutos de participación.
“Me dijeron: ‘Por cierto, tenemos este personaje en la película que estamos escribiendo, la que vamos a hacer después, y no sabemos si deberíamos mandártelo porque no es protagonista y quizá no sea lo suficientemente grande para ti’. Y yo les dije: ‘No piensen ni por un segundo que elegiría un personaje basándome en cuántos minutos aparece en pantalla’”, destacó.
Después de leer el guion, que entrelaza las vidas de tres hombres en tres épocas distintas, unidos por la sexualidad, el deseo, el dolor y la herencia, y cuya narración retoma una de las últimas obras de Federico García Lorca, Cruz quedó cautivada.
“Me lo mandaron y descubrí un guion perfecto. Me enamoré de la historia, del personaje de Nené Romero y de lo que representa. Y me dio la oportunidad de volver a bailar y cantar, lo cual siempre es un enorme reto. Solo había tenido la oportunidad de hacerlo aquí y en Nine, hace algunos años. Siempre estoy buscando material así, pero es muy difícil encontrarlo”, reconoció.
Para la actriz que estudió ballet clásico y danza española, el personaje de Nené representó la oportunidad de reconectar con sus años como bailarina.
Penélope Cruz calificó al ballet clásico y a la danza española disciplinas que le han ayudado a construir su carrera como actriz, desde la preparación y la resistencia.
“Cualquiera que haya estado en contacto con el mundo de la danza clásica sabe que el tipo de disciplina que te puede dar no se parece a ninguna otra. Cuando empecé a trabajar tan joven, me di cuenta de que estaba preparada para cualquier cosa. Por ejemplo, si me metían en agua helada en enero, yo pensaba: ‘Está bien. Esto no es nada comparado con el dolor que siento cuando estoy bailando’”.
La actriz también destacó que, por el entrenamiento en el mundo de la danza clásica, podía no quejarse durante los fuertes inviernos españoles, cuando el clima es realmente extremo: “Mucha gente se quejaba y yo estaba bien”, lo que le ayudó a comprender que aquella educación la formó y le ha dado muchísimo.
Cruz también recordó que, impulsada por sus padres, su relación con la danza comenzó desde muy pequeña.
“Cuando niña tenía muchísima energía y no sabía qué hacer con ella. Así que siempre les agradezco a mis padres que fueran tan inteligentes como para ponerme ahí tres o cuatro horas al día a canalizar toda esa energía”, reconoció.
A pesar de todo lo anterior, Cruz descarta la posibilidad de dar el salto al teatro musical.
“Una vez me ofrecieron hacerlo en Broadway. Y dije: ‘Muchas gracias’. Puedes decir que no soy lo suficientemente valiente para hacer eso”.
Más allá de la valentía que podría necesitar para hacer teatro musical en vivo, la verdadera razón por la que aún no lo haría son sus hijos: “Quizá algún día, cuando sean mayores, quién sabe, pero todavía no”, finalizó.
SLL