La música tiene la capacidad de conectar a las personas de múltiples formas, y el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino es el escenario ideal para vivirlo.
La más reciente edición, celebrada el 14 y 15 de marzo en el ya emblemático Estadio GNP, reunió a artistas nacionales e internacionales que transformaron el evento en una verdadera fiesta.
Desde las 14:00 horas, en ambos días, el ambiente comenzó a llenarse de energía. Los asistentes, emocionados, corrían para asegurar un buen lugar frente a los escenarios y ver de cerca a sus artistas favoritos. Al mismo tiempo, las marcas patrocinadoras iniciaban sus dinámicas, generando largas filas de personas interesadas en participar y llevarse algún obsequio.
El sábado destacó por la participación de bandas y artistas como Love of Lesbian, Enjambre, Lenny Kravitz, Maldita Vecindad, White Lies, Airbag, Juanes, Moenia y Los Amigos Invisibles, entre otros. La jornada cerró cerca de las 2:00 de la mañana, dejando a los asistentes con una mezcla de euforia y satisfacción.
El domingo no se quedó atrás. El Estadio GNP volvió a vibrar con presentaciones de Ladrones, Santa Sabina, Fobia, Hello Seahorse!, Tom Morello y Liran’ Roll, entre otros.
Ese mismo día se llevó a cabo el segmento especial patrocinado por Aeroméxico, “Música para mandar a volar, Parte 2”, continuación de un concepto que debutó el año pasado con gran éxito. En esta ocasión, contó con invitados como Paulina Rubio, Danna, Mijares, Emmanuel, Amanda Miguel y el Dr. Shenka, quien rindió homenaje a Juan Gabriel interpretando “Hasta que te conocí”.
Más allá de la música, el festival ofreció una experiencia integral. Mientras los escenarios estaban en plena actividad, alrededor se podía disfrutar de espectáculos de stand up y lucha libre a cargo del CMLL. También destacó el tradicional mercadito, que año con año refleja la cultura urbana y el arte de la Ciudad de México.
Además, diversas organizaciones aprovecharon el espacio para promover causas importantes, como la adopción y el cuidado de mascotas, la conservación del medio ambiente y el uso responsable del agua, aportando una dimensión social al evento.
Cada edición del Vive Latino deja una huella imborrable en el Estadio GNP y sus alrededores. La música, acompañada de una cerveza fría o un cóctel al gusto, construye una experiencia que, aunque familiar para muchos, siempre se siente como la primera vez. Las personas cambian, el festival evoluciona y se diversifica, pero su esencia permanece intacta. Por ello, sigue siendo un evento imperdible año con año.
jk