Para Alejandro Fernández, el Mundial y las celebraciones que vive Guadalajara en este momento histórico representan mucho más que una fiesta deportiva, por lo que él dará la “Serenata más grande del mundo” desde La Minerva.
Hace apenas cuatro meses, la ciudad atravesó uno de los episodios más dolorosos de los últimos años. La violencia, la incertidumbre y el impacto social de los hechos ocurridos en febrero dejaron heridas profundas en una urbe acostumbrada a presumir su alegría, sus tradiciones y su sentido de comunidad.
Por ello, el intérprete jalisciense respondió a la pregunta de MILENIO sobre qué desea dejar tras su concierto, que su mayor deseo es ver a Guadalajara recuperar el ánimo, la unión y el orgullo que la han caracterizado.
“Yo creo que el ánimo que vamos a tener esa noche, la felicidad, las ganas de festejar, todas esas cosas que se nos han apagado dentro de todos los tapatíos. Yo creo que es un muy buen momento para poderlo retomar y que todo el mundo considere que volvamos a tener esa Guadalajara que todos soñamos. Yo creo que es el único fin y mi única esperanza”, respondió.
Y agregó su mayor anhelo: “Si Dios me permitiera un solo deseo, eso sería”.
En medio de la emoción que vive la capital jalisciense por la Copa Mundial y a unas horas de encabezar su serenata desde el monumento más emblemático de la ciudad, el cantante compartió una reflexión que fue más allá de la música y los festejos.
La presentación gratuita de El Potrillo, programada para este jueves 25 de junio, busca convertirse en un parteaguas para recuperar la identidad y el orgullo de Guadalajara en el marco del Mundial. El concierto está previsto para iniciar a las 21:00 horas, con las calles tapatías como escenario.
Este evento musical servirá como antesala del partido entre España y Uruguay, que se disputará al día siguiente en el Estadio Guadalajara y se espera una asistencia superior a las 200 mil personas para disfrutar de la música del cantante jalisciense.
Vuelven los Fernández
La dinastía Fernández ha estado ligada durante décadas a la promoción de la música ranchera y a la construcción de la identidad de Guadalajara dentro y fuera de México. Por ello, Alejandro reconoció que volver a La Minerva tiene una carga emocional especial.
Hace 17 años, en 2009, protagonizó el histórico concierto Jalisco en Vivo en ese mismo escenario, acompañado por su padre, Vicente Fernández. Aquel espectáculo se convirtió en uno de los eventos masivos más recordados en la ciudad.
Ahora, el intérprete regresa al mismo punto, pero acompañado por una nueva generación de la familia Fernández.
Sobre el escenario estarán sus hijos, Camila Fernández y Alex Fernández, quienes compartirán por primera vez con él un evento de esta magnitud frente al público tapatío, algo que asegura no se había imaginado
“La verdad nunca lo había contemplado. Lo que habíamos tratado de hacer es estarlos presentando en lugares donde yo me presente, pero así en un evento como este, se da muy pocas veces en la vida, así es que no, contemplado no estaba. Qué bueno que se dio y qué bueno que van a tener la oportunidad para que los pueda escuchar su gente en su casa”.
A ellos se sumarán figuras de la música regional mexicana como Julión Álvarez y Alfredo Olivas, invitados que, según relató el propio artista, se integraron de manera natural al proyecto para celebrar las raíces de Jalisco en un momento en el que Guadalajara concentra la atención internacional.
"Va a ser la serenata más grande del mundo aquí en Guadalajara", aseguró Fernández y solo espera que sea una de las noches donde la música mexicana de todos los tiempos brille y se escuche en todos los rincones del estado.
SRN