Aunque el músico mexicano Julián Lede goza desde hace años de reconocimiento y un gran número de bajos con su proyecto Silverio, éste le ha generado algunas polémicas y situaciones tensas, por ejemplo: durante una presentación en Canadá, la policía interrumpió su show con la amenaza de arrestarlo, aunque no pasó a mayores.
Otro panorama complicado debido a su alter ego musical lo vive dentro de su familia. Así lo reveló el propio Lede durante una entrevista reciente con el youtuber Javier Paniagua para YouTube.
Silverio revela cómo fue la difícil relación con su mamá
En la charla, Javier quiso saber qué piensa el entorno del músico sobre su shows en vivo, donde "te encuerabas, insultabas a la gente". A lo que Silverio se sinceró: "Mi familia reaccionó extremadamente mal, no les gustó nada".
Reveló que en una ocasión su madre, "que en paz descanse", acudió a uno de sus conciertos, pero "terminó llorando en el baño. No pudo".
"De ahí se volvió un poco árida la relación, con todo el cariño que le tenía y todo. Nunca más quiso volver a verlo", recordó el músico.
Aunque las cosas mejoraron un poco entre ellos cuando "supo que Silverio la mantenía, que esta hermosa carrera tenía sus beneficios. Pero más allá de eso, el tema no se tocó mucho, era un secreto a gritos que vivía de Silverio".
"Pero por su gusto y placer, sí le dolía mucho", reiteró el responsable de éxitos como Yepa, yepa, yepa y Salón de belleza.
Además, dijo que su progenitora siempre quiso que fuera músico y lo apoyó para ello, aunque "a la pobre se le cumplió, le salió el tiro por la culata".
"Fue muy confuso para ella, nunca entendió. Sabía que la feria venia de este lado, que comía gracias a mí, pero sé que le dolía mucho".
A ella, señaló, le gustaba Beethoven, "que era como un metalero, lo que pasa es que digerido como 400 años. De que el señor era un cab..., eso se rumora".
Mala relación con su ciudad natal
Además de tener una mala relación familiar, Silverio también se ha distanciado de su ciudad natal,
Chilpancigo, Guerrero, pues tampoco es tan bien recibido allí:
"Soy el hijo pródigo".
El músico afirmó que en esa ciudad solo se para "al que se le ponche una llanta, si no te sigues de largo. Ahí desaparecía la gente, ahorita ya no está tan denso".
hc