Tras más de 15 años de conciertos, Sonido Gallo Negro se percibe como una agrupación madura en experiencia y ejecución, pero dinámica y cambiante en cuanto al sonido.
Así lo resume Gabriel López, guitarrista y fundador de la banda, en entrevista con MILENIO: “No queremos ir por una línea, queremos explorar nuevas fórmulas y caminos artísticos”.
Esa búsqueda y reinvención constante se refleja en La cumbia del gallo negro, tema que realizaron en colaboración con el sonidero mexicano por antonomasia: Sonido La Changa.
La cumbia del gallo negro
Gallo Negro y La Changa se encontraron por primera vez sobre un escenario del Vive Latino 2015. En esa ocasión, Ramón Rojo Villa —la mente y voz detrás del legendario sonidero tepiteño—, apareció con un esmoquin beige y una camisa rosa para, entre aplausos y ovaciones, ambientar un tema del grupo.
Después grabaron una canción que, según cuenta el guitarrista, "quedó enterrada". Pero este 2026 su amistad derivó en una nueva colaboración: La cumbia del gallo negro, ya disponible en plataformas digitales y parte del nuevo disco del grupo.
"Ramón tiene una cadencia única y muy musical al hablar. Entonces, a la hora de grabar y editar las voces, había que seguir su tempo, casi como si fuera un instrumento: lo mueves tantito y deja de cuadrar. Es algo muy propio de la tradición sonidera en México, donde los maestros de ceremonias se acoplan a la música hasta volverse parte de la canción", resalta Gabriel.
De esta cercanía con Ramón, el integrante de Sonido Gallo Negro dice que ha aprendido mucho sobre la perseverancia y la importancia de ser fiel al barrio, a la ciudad y, sobre todo, a uno mismo.
"En el nuevo disco hay muchas colaboraciones, pero tenemos como pilares, además de Ramón, a Polymarchs", revela, aludiendo al histórico referente de música disco en México.
El goce por la música
Siguiendo la premisa de una evolución creativa constante —“Es la manera de ser actuales y congruentes con quienes somos”—, Sonido Gallo Negro reconocerá en su nuevo disco "la imperfección y lo crudo" como parte central de la música.
Elementos vitales e inevitables en un contexto donde la inteligencia artificial, cada vez más presente en la música, genera piezas aparentemente impecables. "Ahora una imperfección es como la huella de haberse hecho por un humano. Relatan que somos nosotros".
Ya entrado en el terreno digital, Gabriel resalta la importancia de las redes sociales para un proyecto como el suyo, sobre todo porque son "el primer contacto con los fans".
También con los promotores, algunos de los cuales "lo primero que hacen es mirar los números". El músico encuentra curioso este fenómeno porque "hay artistas con números a tope que no convocan gente o cuyo show no refleja lo que muestran en redes".
"Nosotros siempre buscamos el equilibrio entre lo que somos en vivo y en redes. No dejamos de lado las formas tradicionales, como los shows o los discos, porque no sabemos cuándo un servidor se puede apagar".
Al cierre de la charla con MILENIO, Gabriel destaca la vigencia de Sonido Gallo Negro, activo desde 2010, sostenida por el respeto al trabajo individual y la disciplina necesaria para equilibrar la actividad musical con otras ocupaciones.
Sobre lo que viene, señala que 2026 será un “año clave” por el lanzamiento del nuevo disco a finales de mayo, un material que les tomó tiempo terminar y del que se sienten especialmente “orgullosos”. A esto se suman giras por Estados Unidos y Europa.
Finaliza subrayando que la filosofía del grupo se basa en la reinvención constante: en un panorama musical cada vez más saturado, la prioridad es no repetir la misma fórmula y mantener vivo el goce por la música, por crear.
hc