El cantante y compositor Lenny Kravitz regresó a Guadalajara para presentar su gira Live 2026 en un show que desbordó energía, emociones y toda la potencia del rock ante miles de personas que se reunieron en el Auditorio Telmex.
El originario de New York demostró que la edad es solo un número pues a sus 61 años se mostró fuerte, en forma, seductor y con toda la actitud para entregarse a su público tapatío que lo esperaba con ansias en esta gira en la que recorre México, Italia y España.
Los tapatíos y foráneos respondieron al llamado de Kravitz y llegaron a tiempo, pues desde tempranas horas se observaron camiones que llegaron al estacionamiento del Telmex y así, poco a poco fueron entrando al recinto y tomando su lugar listos para vivir una noche llena de rock y emociones desbordadas.
El talentoso músico aprovechó esta gira para dar a conocer su último álbum de estudio que también tuvo una exitosa gira el año pasado: Blue Electric Light y hacer un repaso de los clásicos que lo han acompañado por ya 30 años de trayectoria.
Kravitz se deja querer por los tapatíos
Pasadas las 19:48 los presentes se exaltaron cuando sin previo aviso apagaron las luces, la emoción, los gritos y las porras; "Lenny, Lenny, Lenny" no se hicieron esperar y la respuesta fue inmediata, con guitarra en mano Kravitz se plantó en el escenario y acompañado de sus músicos, luces de colores y algunas pantallas entonó el primer tema de la noche "Bring In On" y continuó con "Digo In" y " Always On The Run".
Finalmente el artista se acercó a los fans más cercanos al escenario, tomó una bandera de México, la ondeo, la abrazó, se arropó en ella y tomó la palabra para saludar al emocionado público.
"Guadalajara, voy a intentar comunicarme con ustedes", dijo en inglés y luego procedió con un impecable español; "Muchas gracias, estoy muy feliz de estar aquí, los extrañé, esto es vida, es amor, significan tanto para mi, muchas gracias los amo. Empecemos esta celebración agradeciendo a Dios", dijo y dio paso al tema "I Belong Yo You", y sin pausa "Stillness Of Heart" y "Belive".
Artista en toda la extensión de la palabra
Considerado uno de los músicos más importantes, Lenny Kravitz dio cátedra de talento, no solo con la voz, sino que dominó por completo el escenario, la guitarra, el piano, además se adentró en rock, el soul y hasta el funk ganándose el aplauso constante de los presentes.
Kravitz robó miles de suspiros; con un estilo bohemio, un pantalón de mezclilla, chamarra negra, una camisa que dejaba ver su pecho, lentes obscuros y sus clásicas rastas, el artista conquistó a las tapatías que en reiteradas ocasiones lanzaron sus mejores piropos y fueron escuchadas:
"Saben, yo amo México, si encontrara una esposa mexicana podría mudarme acá, uno nunca sabe", dijo para provocar los gritos más intensos.
La velada continuó con "Honey", "Paralyzed" y "Low". Con "The Chamber", aprovechó para entregar sutiles y coquetos pasos de baile. Posteriormente se acercó al piano e interpretó "I Will Be Waiting", tema que dio paso a un pequeño intermedio en el que aprovechó para presentar a casa uno de sus músicos arriba del escenario.
"Muchas gracias, los amo mucho, mucho, mucho, ¿se sienten bien? Antes de seguir quiero presentarles a mi familia en el escenario", dijo y uno a uno los músicos se llevaron su oleada de aplausos.
Cierra Lenny velada inolvidable
Una vez presentada a la banda el artista aseguró que venía la mejor parte "Nos vamos a trasladar a un año que me gusta mucho, ustedes los saben ¿no? A 1991". Y entonces dio paso a los temas más esperados; "I Ain't Over Till It's Over", "Again", sin duda la más coreada y "Americano Woman", para este momento las emociones, los gritos y la energía alcanzaron su punto más alto.
Kravitz se mostró cercano, agradecido, complaciente, tanto así que cuando parecía que la velada acababa e incluso se retiró del escenario, volvió, esto ante los intensos gritos que pedían una más, se arrodilló en la tarima y una vez más agradeció a los presentes.
Mientras sonaba "Let Love Rule", el intérprete bajó del escenario, recorrió los pasillos, firmó manos, brazos, papeles, prendas de vestir y cuánta cosa le acercaban, saludó de mano a muchos y esto marcó el fin de una velada intensa y gratificante.
JVO