La banda estadounidense Kansas ofreció un espectáculo excepcional el pasado 7 de febrero en el Velódromo Olímpico, como parte de la celebración por sus 50 años de trayectoria musical.
La agrupación, encabezada por Ronnie Platt, había expresado en diversas ocasiones su deseo de regresar a México tras una larga ausencia. Finalmente, ese anhelo se concretó. Con la puntualidad que los caracteriza, a las 21:00 horas inició el concierto con “Point of No Return”, desatando la emoción inmediata del público.
La audiencia, en su mayoría de alrededor de 50 años o más, asistió acompañada de amigos y familiares. Juntos disfrutaron del sonido distintivo de la banda: solos de guitarra contundentes que, entrelazados con la fuerza de los teclados y la batería, crearon una atmósfera cargada de nostalgia, recuerdos y emoción.
Durante una hora y media, el repertorio avanzó entre clásicos que marcaron generaciones. Sonaron temas como “Fight Fire with Fire” y “Child of Innocence”, pero fue “Dust in the Wind” el momento más esperado de la noche: un himno internacional que fue coreado de principio a fin por el público.
Para cerrar con broche de oro, y ante un mar de aplausos y ovaciones, la banda interpretó “Carry On Wayward Son”, dejando claro por qué su legado sigue vigente.
En los últimos años, Kansas ha atravesado cambios importantes en su alineación. Destaca la llegada de Scott Bernard como nuevo guitarrista y la primera presentación en México de Tom Brislin, quien se integró en 2018 tras la salida de David Manion.
En entrevistas recientes, Brislin recordó que la visita programada para 2020 no pudo realizarse debido a la pandemia de Covid-19, por lo que esta presentación representó también una deuda pendiente con el público mexicano.
Aunque la banda no anunció material inédito ni una despedida definitiva, dejó abierta la posibilidad de regresar. Como parte de la conmemoración de su medio siglo de carrera —celebrado también en su gira por Estados Unidos en 2023 y 2024— han promovido el álbum recopilatorio “Another Fork in the Road – 50 Years of KANSAS”, una colección de tres discos con sus mayores éxitos.
Cinco décadas después de su formación, Kansas permanece en el imaginario colectivo como una de las agrupaciones más influyentes de los años setenta. Su capacidad para mantenerse vigente y conectar con nuevas generaciones confirma su lugar como referente indispensable del rock progresivo.