Espectáculos

Kansas vuelve a México: la espera de dos décadas llega a su fin

Tras más de 20 años de ausencia, la banda regresa a la Ciudad de México con un concierto cargado de memoria, nuevas canciones y la emoción intacta de su legado.

Después de más de dos décadas de ausencia, Kansas regresa a México como quien vuelve a un sitio que ha habitado durante años en la imaginación. Para Tom Brislin, tecladista de la banda, tocar por primera vez en la Ciudad de México será un debut marcado por la emoción y la espera prolongada. “He esperado este momento por muchos años”, confiesa. Incluso antes de integrarse a Kansas, el destino parecía apuntar hacia este punto del mapa, aunque entonces el viaje quedó inconcluso.

El regreso no es casual ni nostálgico. Kansas llega con una promesa clara: reactivar el pulso de su historia. Brislin habla de sonidos que no sólo se escuchan, sino que se sienten. Teclados con alma setentera, pianos reales, capas sonoras que despiertan recuerdos compartidos. “La música de Kansas está hecha de memoria”, explica, y por eso cada nota —incluidas las más recientes— busca honrar ese legado sin convertirlo en una pieza de museo.

Esa misma energía atraviesa The Absence of Presence, un álbum concebido en tránsito, entre aeropuertos, camerinos y lavadoras de hotel. Mientras la banda recorría el mundo interpretando himnos como 'Carry On Wayward Son', la creación avanzaba a saltos, robándole minutos al cansancio. Ideas que surgían en los momentos menos propicios, melodías atrapadas en notas de voz, letras escritas a contrarreloj. “Nunca me siento a decir ‘voy a escribir una canción’”, admite Brislin. “La música simplemente aparece… y hay que atraparla antes de que escape”.

El disco también refleja un acto de confianza dentro de la banda. Kansas abrió espacio para que Brislin no sólo aportara teclados, sino letras, composiciones e incluso su voz. De ahí nació 'The Song the River Sang', el tema que cierra el álbum y que él mismo interpreta: un guiño tanto a la tradición del grupo como a su capacidad de transformarse sin perder identidad.

Tom Brislin, tecladista de Arkansas.
Tom Brislin, tecladista de Arkansas. | Foto: Jerry Watson

Kansas vuelve a México con la convicción de que su música no pertenece al pasado. No se trata de mirar atrás con nostalgia, sino de demostrar que sigue viva, presente, latiendo con la misma fuerza.

México, por fin, forma parte de ese recorrido. Y la espera —como toda gran historia—habrá valido la pena el próximo 7 de febrero, cuando Kansas suba al escenario del Velódromo Olímpico de la Ciudad de México.

La banda estadunidense tiene la convicción de que su música no pertenece al pasado.
La banda estadunidense tiene la convicción de que su música no pertenece al pasado. | Foto: Mark Scherholz


IYC

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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