Cantante, compositora, actriz y modelo mexicana originaria de Tepoztlán, Morelos, Alaíde ha transitado entre el arte de muchas maneras, pero ahora llega con Coyota, el cual mezcla la introspección de la artista con un homenaje a los géneros musicales.
Es por esto que en una plática con MILENIO confiesa cómo las propias canciones fueron las que declararon el rumbo del concepto del álbum, así como el arte del mismo.
Coyota y la transformación de los sentimientos en música
Actualmente es difícil ver a un artista con la paciencia de crear un concepto, al menos si intenta navegar en la rapidez del algorito de las redes sociales, pero Alaíde no solo tuvo la tranquilidad de hacerlo, sino de escuchar su propia música para saber el rumbo que tomaría.
"Estoy emocionada, me emociona mucho que lleguen a escribirme qué temas les gustan, que se identifiquen con estas canciones que yo escribí de cosas que a mí me pasaban, pensamientos y reflexiones que yo traía. Siempre es emocionante ver que conectan y que salga ya a la luz".
Es bajo ese ‘viaje espiritual musical’ que nace Coyota: "Muchas veces uno parte del concepto, pero para Coyota yo dije: "Bueno, oficialmente yo voy a empezar mi primer álbum, pero yo no quiero partir de un concepto, quiero que el disco me diga hacia dónde". Por eso fue un proceso de un par de años. Fue empezar a hacer canciones y las mismas canciones empezaron a dictar el tono, el camino. Yo dije: "Claro, esto es también para mí como una búsqueda espiritual a través de la música y un camino hacia entenderme mejor, hacia honrar tus vivencias". Es fácil honrar los logros, lo que sale bien, pero después de todo llegar al fondo de lo que nos pasa en general. La música me regala mucho eso y ha sido un camino muy interesante, de mucho aprendizaje, de mucha necesidad, de insistir en que se lograra".
La artista también nos comparte cómo es para ella el poder tener esa introspección en sus emociones y transformarlas en melodías.
La verdad es que es superinteresante, a través de la creación es bien bonito porque yo siento que se puede llegar a lugares muy profundos de ti, de lo que te pasa. Yo en la música he encontrado justo ese espacio para revolcarme dentro de mí misma, dentro de lo que me pasa, aprender de ello, entender bien mi propia voz. Intento hablar de forma verdadera, auténtica, y que otros conecten ahí es muy emocionante.
Un viaje de aprendizaje
Claramente la creación de un álbum como Coyota no solo le brindó a Alaíde un gran aprendizaje musical, sino un mejor entendimiento de ella misma.
“ He aprendido mucho. Justamente es el primer disco, entonces siento que es muy importante ir aprendiendo, ir tomando nota. Algo que me importa mucho es que siento que la música vale la pena, que hablar con verdad vale la pena, que hacer la música que yo de verdad quiero hacer vale la pena. Creo que me conecta con un lado de mucha seguridad y de plantarte con dignidad: "Esta soy yo, esto es lo que estoy haciendo". Estoy agradecida”
Así mismo comparte cómo este material se convirtió en una forma de “homenajear distintos orígenes musicales”.
“Géneros que llevo escuchando desde siempre. Por ejemplo, el reggaetón lo escuchaba muchísimo de adolescente; el rap toda la vida me ha gustado; el afrobeat desde hace como siete años que lo escucho mucho; la cumbia... Yo dije: "Bueno, si esto se trata de mostrar mis partes, la dignidad de bajar la máscara, pues yo quiero pasar por distintos puntos raíz en mi música".
Agregando: “Entonces salió un disco bastante ecléctico con distintos lugares musicales, pero es que yo soy así. Escucho distinto tipo de música hasta la fecha y me ha interesado seguir desarrollándome como músico de una manera libre. Si me gusta el soul, pero también me gusta la cumbia, poder hacer soul y cumbia. Después de todo, el autor soy yo y la cantante soy yo; ese es el hilo conductor. Es bien vivencial el álbum, entonces me di la licencia de pasar por distintos puntos de orígenes musicales”.
Sobre este mismo concepto, hablando del origen de los género musicales, nos habló sobre las raíces y como hasta los que consideramos más nuevos, ya tienen bastante historia.
Si pensamos en los orígenes de los géneros, hasta un género relativamente nuevo como el hip hop ya tiene 40 años. Abordar géneros desde este año, desde el presente, ya viene al caso que sean reinterpretaciones porque nada para de moverse. La gente no para de moverse, no paramos de movernos nunca. Así es el ser humano, el movimiento es parte de nosotros y de los artistas también. Entiendo que nos da nostalgia a veces que todo se mueva todo el tiempo y queremos congelarlo, pero yo creo que todos merecemos ser buena onda con nosotros mismos, con ese movimiento. Para mí es importante darle libertad a cada canción porque cada una te dice: "Yo soy este y este es mi camino".