Abel Pintos miró a su alrededor, recorrió con la mirada el espacio íntimo del Lunario del Auditorio Nacional, que comparado con el River Plate que logró abarrotar en dos ocasiones, podría parecer un juego de niños, sin embargo, para el argentino no hay escenario pequeño y el compromiso es el mismo si canta para una o 40 mil personas.
“La cantidad de público presente no hace el significado del concierto, es cierto que mientras más personas hay, se maneja más volumen de energía, pero desde que tengo 11 años lo único que quiero hacer es cantar, porque puedo decir lo que llevó dentro y las cosas que experimento como persona; la oportunidad que alguien me brinde su tiempo, es invaluable”, aseguró Pintos a ¡hey!
Sin quitarse sus gafas con tinte oscuro en ningún momento, Abel Pintos caminó por el escenario para conocerlo, dio indicaciones a los cinco músicos que lo acompañaron durante la velada, para conseguir el volumen y las notas perfectas que se acoplaran a su particular timbre de voz, que lo ha hecho favorito en la escena del pop rock de la región.
Desde las 19 horas Pintos se apoderó del escenario de la “Luna mexicana”, en donde supervisó cada detalle: “¡Pasa lo mismo que en Bogotá, no tengo presencia en la voz, les pido más volumen!”, comentó el músico, quien ensayó las canciones “Asuntos pendientes”, “Pájaro cantor”, “Tiempo” y “Como te extraño”, en las que puso toda su pasión.
En su camerino, Abel aseguró que ve como un reto positivo su llegada al mercado mexicano y con la humildad de los grandes, guitarra en mano, está dispuesto a tocar las puertas necesarias para acercarse a los oyentes mexicanos, a quienes planea enamorar de a poco, así como lo ha hecho en su tierra, donde luchó 23 años para alcanzar el éxito.
“Mis colegas músicos, productores y la gente, a pesar de enterarse de qué va mi música y conociéndome como persona, me brindan espacios generosos y eso es lo más importante, una vez que nos hayamos conocido y compartido cosas, entonces los contextos y los volúmenes cambiarán, pero su generosidad nunca la voy a olvidar”, explicó Pintos.
Para el cantautor los más importante será compartir “todo lo que me conmueve, siento que soy certero y abarco más de mi universo en tres minutos de canción que en dos horas de conversación. La música es sanadora y hoy necesitamos sanar muchas cosas”, finalizó.
Luego de esta visita a México, Pintos viajará a seis ciudades de España, regresará a su país para ofrecer una gira y finalizará el 2018 con recitales en Chile y Uruguay. En 2019 recorrerá festivales musicales y editará música nueva, primero con sencillos para luego lanzar un álbum completo.
DIGL