Con un notable abanico de villanas en la cultura popular, María León encontró inspiración en su propia historia. Pero su villana no era de las despiadadas que hacen daño, son ambiciosas, dominantes e intransigentes. La suya le fue achacada cuando puso un alto.
“La primera villana que reconocí en mí surgió la primera vez que puse límites y me fui de un lugar donde no era feliz y sentía que las cosas no estaban siendo justas. A partir de ahí salieron muchas más y cada vez me importó menos ser la villana de la historia. Entonces dije: ‘Si voy a ser la villana por reconocer mi valor, poner límites y no quedarme callada, voy a ser la más villana, villanísima’”.
La cantante recuerda lo que ocurrió en diciembre de 2016, tras el anuncio de su salida de Playa Limbo. En aquel momento se publicó que dejaba al grupo para debutar como actriz en la serie musical Guerra de ídolos, de Telemundo. Sin embargo, ella reclama: “Lo que quiero que la gente entienda es que yo no me fui, me fueron”.
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Para María León es importante aclarar los rumores. Se dijo que dejaba el grupo “porque quería más dinero” y se habló de que se fue “porque era una egoísta”. A diez años de aquella experiencia, hoy aborda el tema desde otra perspectiva.
“Yo tenía una lealtad hacia el lugar de donde venía, entonces no podía hablar. Había muchas cosas que tienen que ver desde con el pacto patriarcal, con el machismo, con situaciones que igual son palabras muy estridentes, pero verdaderas”.
La actriz, cantante, compositora, bailarina y poledancer de 40 años explicó que después de haber dejado pasar varios proyectos profesionales porque su banda “era primero”, un día sintió que no era equitativo, y tomó decisiones. Recuerda que cuestionó: “Voy a hacer esta serie, ¿me pueden esperar? O pueden seguir con alguien más”.
A distancia, María León lamenta no haber tenido “los ovarios” para haber dicho "Me voy”, para haberse ido sin dar explicaciones y sin sentir que había una traición de por medio.
“En ese momento no tenía un plan de ser solista. Lo único que quería era dejar de estar ahí, de pasar por ese tipo de situaciones, de tener que defenderme. No estaba cómoda. Me pesaba tener inquietudes y curiosidades y no lograrlas, me generaba una culpa terrible que yo sentía que no merecía. Entonces sí fue de las mejores decisiones que tomaron por mí. Me hubiera gustado tomarla yo, pero eso me ayudó a que en un futuro yo tomara este tipo de decisiones con mucha más facilidad”.
La intérprete no vincula la villanía con la maldad sino con la justicia:
“La villanía de la que te hablo empezó con un concepto que creamos sobre mí. Y por eso lo abracé, porque dije: ‘Qué padre buscar justicia y que la justicia te vuelva la mala’. Ve todos los casos de abuso y acoso de que se han hablado, cómo las mujeres siempre terminan siendo las malas. Por eso da un terror terrible hablar del tema. Un hombre nunca es el malo ni el villano”.
Para la cantante mexicana es importante no seguir callando porque le genera conflicto sentir que alguien se beneficia con su silencio y porque su experiencia podría ayudar a evitar que otras mujeres enfrenten las mismas situaciones.
“Para que no siga sucediendo lo mejor es hablarlo y dejar precedente desde la trinchera que nos corresponda. Las generaciones que vienen después de mí no tienen por qué pasar por lo que yo pasé. O sea, sí las tablas, sí el chorro de castings, sí el tiempo, sí la experiencia, pero acoso, abuso, mansplaining, injusticias, menosprecios, abuso de poder, abuso por diferencia, jamás. Eso no deberían pasarlo. Y si yo puedo dejar un precedente chiquito con un disco que además es festivo, divertido, bailable y me hace sentir realizada, qué mejor”.
María León llega al Metropólitan
La cantante mexicana María León hizo de esta experiencia el punto de partida del disco Era de villana, que combina su “regreso al pop” con una propuesta centrada en el baile, la cual verá la luz el próximo 12 de noviembre en el teatro Metropólitan.
Los asistentes podrán escuchar los temas inéditos de Era de villana, el disco incluirá 13 canciones, además de canciones de Playa Limbo, de su etapa solista y algunos covers que está preparando.
En este show, María León interpretará el disco completo por primera y única vez, de las que eligió “Enemigo” y “Culpable” como sus canciones favoritas. Aseguró: “Es que en vivo suenan increíble”.
Como el espectáculo estará centrado en el baile, adelantó que compartirá escenario con 16 bailarines seleccionados mediante un casting nacional al que asistieron 300; todo ese proceso fue grabado para un documental en el que ya está trabajando.
“Una de las cosas más bonitas de este disco es que en el lugar donde estaba antes no cabía el baile. No cabían los bailarines. Ahora todo el disco está centrado en la danza. Habrá estilos como el boogie y el house, que también dan visibilidad a distintas comunidades, y me parece importante aprovechar mi música para eso.”.
Como una sorpresa extra, la cantante invitó a la académica Mar Lara a subir al escenario para interpretar una canción que aborda el mismo tema de la falta de justicia: “porque también a ella ya le pasó y digo: ‘¡Es tan joven!’. O sea, nos toca a nosotras hacer que a las generaciones que vienen después no les pase”, puntualizó.
Para su concierto del 12 de noviembre en el teatro Metropólitan, María León prepara una dinámica de cosplay: quiere que las asistentes vayan vestidas de la villana que creen que son. También planea una actividad interactiva en la que sus fans podrán registrar su número de asiento y participar en el sorteo de un boleto dorado para pasar al backstage y conocerla.
Todas sus reflexiones y su reciente cercanía con las villanas ayudaron a María León a mirar de otra manera a las princesas:
“Yo quería ser princesa cuando era bebé y luego lo fui: me convertí en Asha, de Wish: El poder de los deseos para Disney. Pero en la realidad yo decía: "A ver, la princesa o está dormida o está intoxicada o está llorando por un güey o es súper pobre o no es económicamente autosuficiente”.
Aquellas figuras que durante años representaron la maldad en los cuentos ahora le resultan más cercanas: “Las villanas todas son solteras, no necesitan de un hombre, tienen un poder adquisitivo cañón y se la pasan riéndose. ¿Por qué quisiera yo ser una princesa que sufre por un hombre y que toda su historia ronde alrededor de un príncipe que no le da ni bolas?”.
SLL