La octava temporada de LOL. Last One Laughing México está por llegar a Prime Video el próximo 16 de enero y, por primera ocasión, Eugenio Derbez, productor y creativo de la serie, le pidió a Adal Ramones, Michelle Rodríguez y a El Capi Pérez que hicieran casting en diferentes estados de la República mexicana, hasta encontrar a los comediantes perfectos para sumarlos a esta nueva edición. El proceso fue documentado y el resultado fue LOL. Buscando Talento, un spin-off del exitoso reality de comedia.
“Fue un regalazo esta invitación, El Capi y yo tuvimos la oportunidad de estar dentro de la casa e ir a buscar el ‘gen LOL’ fue una gran experiencia, pues comprobamos que en nuestro país hay una comedia muy vasta. Hay gente talentosa y eso ya lo sabíamos, pero hay mucha comedia en la calle y eso nos hizo muy felices, porque nos la pasamos increíble”, comentó Michelle Rodríguez.
“Eugenio nos puso la misión y nos dijo que necesitaba comediantes nuevos para la octava temporada de LOL. Nos puso la misión de viajar por todo México y cuando me plantearon eso yo dije es un gran plan, ir a bares, a teatros locales a ver comediantes y luego con estos dos maestros, obviamente me encantó la idea y lo disfruté muchísimo la verdad”, agregó El Capi Pérez.
Para Adal Ramones la experiencia fue muy enriquecedora porque conoció muchas personas talentosas, aunque confesó que sufrió por los aspirantes que no pasaron a la etapa final. “La comedia fue muy basta y nos costaba trabajo decirles que no se quedaban, ganó más la diversión y la carcajada. El público va a tener en todos los episodios comedia diversa y lo que se hace fuera de su localidad”, explicó.
El gen LOL para Pérez se traduce en un comediante que es todo terreno. “Es comediante con gen LOL es quien, a pesar de sus límites, para hacer reír va descubriendo en el campo de batalla lo necesario, es decir tiene que hacer todo para sacar una risa”, mencionó.
Rodríguez consideró que lo principal en este casting, es que se percibiera genuino lo que estaba haciendo la gente, que se notara que salía de su corazón, sin que se viera tan estructurado.
“Cuando quieres hacerte chistoso no haces comedia, armas un monstruo que no funciona todas las veces, en cambio si lo haces desde adentro, tienes mayor la oportunidad para ver todo el panorama”, aseguró.
Mientras que para Adal el gen LOL lo tiene el comediante que va por todo, quien puede improvisar y no solo memoriza una rutina. “Cuando te subes al escenario, llevas tu plan mental y el comediante que puede dominar el estrés y que agarra al público y se lo mete a la bolsa, puede improvisar una hora de show y ahí estriba la diferencia”, destacó.
Esta experiencia produjo en Pérez reenamorarse de la profesión de hacer reír. “Me di cuenta de que no estoy solo. Existimos un grupo de personas que obtenemos un placer de obtener risas y cada quien lo hace de diferentes maneras. Hay algo que nos une a todo este grupo de personas, que es ver sonrisas en la cara de las personas”, sostuvo.
Rodríguez reforzó con esta experiencia la idea de que la pasión y el hambre por querer hacer arte, es lo que mueve al mundo.
“Hubo gente que viajó de varios estados para llegar al casting. Algunos no tenían material y vieron cómo hacerlo, vimos gente resolviendo en el escenario y darnos cuenta de cómo desde la entraña resolvían, fue increíble, porque los artistas somos pasión”, señaló.
Ramones con este spin-off recordó cuando estaba cursando la secundaria y preparatoria, donde la única oportunidad que tenía para estar cerca de la comedia era ir al teatro, porque no había oportunidades de este tipo.
“No existían los bares de comedia, de repente iban a Monterrey comediantes de Ciudad de México para hacer temporadas, no había estas oportunidades. Cuando veía a la gente en el casting, me preguntaba, ¿qué hubiera sido de nuestra generación? que tuvimos que agarrar una maleta y tocar puertas. Me encantó la idea porque ya tienen todo puesto, hubo gente que lo aprovechó y se apoderó del escenario”, reflexionó.
Finalmente hablaron de la nueva comedia que ahora hacen, porque hay temas que en un pasado se normalizaron y ahora es impensable hacer un chiste que lastime la dignidad de cualquier persona.
“Es importante hacernos responsables sobre qué estamos haciendo reír y no vulnerar a nadie, porque hay muchas maneras de hacer reír con tantos temas que existen, sin tener que pasar encima de nadie y eso, como dice Adal, se hace quirúrgico y se hace la filigrana, porque es donde genuinamente están creando, no nada más decir y hacerse los chistosos”, concluyó Rodríguez.
CST