Sam Neill, reconocido por su papel en Jurassic Park, compartió una nueva actualización sobre su estado de salud tras años enfrentando una enfermedad que mantuvo en privado durante mucho tiempo.
El actor habló recientemente sobre su situación en una entrevista con el programa australiano 7NEWS, donde abordó por primera vez con mayor detalle el proceso que vivió y el punto en el que se encuentra actualmente, dando la noticia de que se ha librado del cáncer.
¿Cuándo le diagnosticaron cáncer y de qué tipo era?
El actor fue diagnosticado en marzo de 2022 con un tipo poco común de cáncer en la sangre llamado linfoma angioinmunoblástico de células T en etapa 3, una enfermedad agresiva que afecta el sistema inmunológico.
El diagnóstico llegó después de que notara inflamación en los ganglios mientras se encontraba en promoción de Jurassic World Dominion, lo que lo llevó a realizarse estudios médicos que confirmaron la enfermedad.
Aunque el público se enteró en 2023, el actor ya llevaba meses en tratamiento, enfrentando la enfermedad de forma privada mientras continuaba con algunos compromisos profesionales.
Desde su diagnóstico, Sam Neill comenzó un tratamiento basado en quimioterapia, el cual logró mantener la enfermedad bajo control durante un tiempo.
Él mismo describió esa etapa como difícil: la quimioterapia era un proceso constante y desgastante, pero le permitía seguir adelante mientras su cuerpo respondía al tratamiento.
Sin embargo, después de varios años, la situación cambió de forma drástica.
“Estaba en quimioterapia… bastante miserable, pero me mantenía con vida”, explicó. Pero ese equilibrio no duró para siempre.
Con el tiempo, el tratamiento dejó de funcionar por completo.
“Entonces la quimioterapia dejó de funcionar. Estaba perdido y parecía que iba de salida”, relató el actor al recordar el momento más crítico de su enfermedad.
Ese punto marcó un quiebre en su proceso: las opciones médicas tradicionales ya no eran suficientes y su estado de salud se volvió delicado.
“No hay cáncer en mi cuerpo”: el tratamiento que cambió su diagnóstico
Ante la falta de respuesta a la quimioterapia, el actor recurrió a una alternativa médica más avanzada: la terapia CAR T-cell, un tratamiento que modifica genéticamente las células del paciente para que puedan reconocer y atacar el cáncer.
Este procedimiento, que aún se encuentra en expansión y en algunos casos en fase de acceso limitado, fue clave en su recuperación.
El tratamiento logró lo que los métodos anteriores no habían conseguido: reducir la enfermedad hasta el punto en que dejó de ser detectable en su organismo.
Neill se refirió a este avance como un ejemplo de “ciencia en su mejor momento”, destacando el impacto directo que tuvo en su vida.
Fue en esa misma entrevista donde el actor compartió la noticia que marca un giro en su historia.
“Acabo de hacerme un estudio y no hay cáncer en mi cuerpo, es algo extraordinario”, declaró el actor.
El resultado no solo representa una remisión, sino un cambio radical frente al momento en el que su enfermedad parecía no tener solución:
"Estoy muy, muy contento de que esto sea posible".
Aunque su proceso médico continúa bajo supervisión, el hecho de que no haya cáncer detectable en su cuerpo marca una nueva etapa en su vida.
El actor ha dejado claro que su intención es continuar activo profesionalmente, incluso mencionando su deseo de volver al cine después de superar esta etapa:
"Es hora de que haga otra película".
Su caso también ha puesto atención en el acceso a tratamientos avanzados para pacientes con cáncer, ya que la terapia que lo ayudó no está disponible de forma generalizada en todos los países.
Más allá de su carrera, su historia refleja un proceso largo y complejo, marcado por años de tratamiento, un punto en el que todo parecía terminar… y un giro inesperado que hoy le permite decir que no hay cáncer en su cuerpo.