Ramón Ayala reaccionó públicamente a la controversia que surgió tras darse a conocer una demanda en Estados Unidos contra su hijo, Ramón Ayala Jr., por presunto abuso sexual y conducta indebida en el trabajo.
A través de un comunicado dirigido a la opinión pública, el ícono del regional mexicano aseguró que las versiones difundidas han afectado profundamente a su familia, su agrupación y su trayectoria de más de seis décadas.
El acordeonista señaló que, debido a cuestiones legales, no puede ofrecer declaraciones adicionales y pidió respeto mientras las autoridades revisan el caso.
En su postura oficial, el cantante agradeció las muestras de apoyo y afirmó que algunas personas buscan perjudicar su nombre con acusaciones sin fundamento.
"Ayer los medios informaron, como es su trabajo; noticias que lastiman profundamente a mi agrupación, a mis fans y a mi Familia. Vivimos en un mundo donde la libertad de expresión es para todos, lastimosamente en afán de obtener atención, reconocimiento ó remuneraciones económicas; algunas personas sin fundamento intentan sacar ventaja y manchar el legado de un artista que salió de la nada con humildad, esfuerzo y sacrificio", expresó en el documento.
Ayala también defendió su carrera, destacando que durante más de 60 años ha trabajado con honestidad y esfuerzo, y aseguró que confía en que la situación se aclarará.
“Por cuestiones legales en este momento no puedo ni debo dar entrevistas; nuestro equipo de abogados está trabajando para esclarecer los hechos”, señaló.
El músico concluyó el mensaje enviando un agradecimiento a sus seguidores y reiterando que espera que las autoridades determinen la verdad.
¿De qué acusan a su hijo Ramón Ayala Jr.?
La polémica surgió luego de que se presentara una demanda civil en Texas contra Ramón Ayala Jr., en la que un fotógrafo —identificado como “John Doe”— lo acusa de presunta agresión sexual y acoso laboral durante giras con la agrupación.
De acuerdo con la querella, el demandante exige una indemnización de 25 millones de dólares, al señalar conductas como exposición sexual, tocamientos no consentidos y un ambiente de trabajo hostil.
El documento también menciona al propio Ramón Ayala, su grupo y su empresa, pero únicamente por presunta negligencia, al señalar que habrían tenido conocimiento del comportamiento y no habrían intervenido.
Hasta el momento, el caso se encuentra en proceso legal y no hay una resolución judicial.
jk