Matthew McConaughey decidió adelantarse a uno de los mayores temores de Hollywood en la era digital: el uso indebido de la inteligencia artificial para replicar la imagen y la voz de las celebridades.
El actor estadunidense, conocido por su estilo inconfundible y frases icónicas, obtuvo recientemente una serie de registros legales con el objetivo de blindar su identidad frente a deepfakes y contenidos generados por IA sin su consentimiento.
Los abogados del despacho especializado en entretenimiento Yorn Levine confirmaron que, en los últimos meses, lograron registrar ocho marcas a nombre del actor ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO). Estas protecciones legales no solo incluyen elementos visuales, sino también marcas sonoras que reproducen la voz de McConaughey, una de las más reconocibles del cine.
Entre los registros destaca la protección de audio de su célebre frase “Alright, alright, alright”, pronunciada originalmente en la película Dazed and Confused de 1993. La descripción legal incluso detalla el tono y la modulación exacta con la que el actor dice cada palabra, dejando claro que no se trata solo del texto, sino de su interpretación vocal.
Además, las marcas incluyen breves clips de video del actor en distintas situaciones cotidianas, así como fragmentos de audio con expresiones que forman parte de su identidad pública. El objetivo, explicaron sus representantes legales, es tener herramientas jurídicas más sólidas para actuar en tribunales federales en caso de que su imagen o voz sean utilizadas por inteligencia artificial, incluso si no hay un fin comercial directo.
Los abogados de McConaughey reconocen que el uso de estas estrategias legales frente a la IA aún no ha sido completamente probado en los tribunales, pero consideran necesario comenzar a sentar precedentes. En un contexto donde actores, músicos y figuras públicas buscan proteger su identidad digital, este movimiento podría marcar un antes y un después en la industria del entretenimiento.
Cabe señalar que estas medidas no implican un rechazo total a la tecnología. De hecho, McConaughey recientemente anunció una colaboración con una empresa especializada en IA de voz para desarrollar proyectos autorizados, demostrando que la clave no es frenar la innovación, sino controlar quién y cómo utiliza su identidad.
La decisión del actor refleja una creciente preocupación en Hollywood y abre el debate sobre los límites legales de la inteligencia artificial aplicada a la imagen y la voz humanas.
JCM