El Festival de Cannes siempre se consolida como el epicentro del séptimo arte, reuniendo en la Costa Azul francesa a las figuras más destacadas de la industria para sus exclusivos estrenos, galas y premiaciones. En las ediciones recientes, la presencia de estrellas de habla hispana ha cobrado un protagonismo indiscutible.
Entre ellas destaca Javier Bardem, un habitual del certamen que, además de su indiscutible peso actoral, nunca ha temido utilizar las alfombras rojas y las conferencias de prensa para fijar posturas políticas firmes.
El actor, consagrado como el primer español en ganar el Oscar por su papel en No Country for Old Men y compañero de vida de la también oscarizada Penélope Cruz —con quien comparte dos hijos desde 2010—, ha vuelto a sacudir las redes. Conocido por sus frontales críticas en el pasado hacia figuras como Donald Trump o por su activismo respecto a la situación en Palestina, el intérprete sorprendió esta vez con un duro cuestionamiento hacia las estructuras sociales de su propio entorno.
Javier Bardem crítica a la masculinidad en Cannes
Bardem, quien se perfila para retomar su papel de Stilgar en la esperada Dune 3, acaparó los reflectores durante la promoción de su más reciente proyecto: El ser querido (The Beloved). La cinta, un drama metacinematográfico dirigido por el galardonado cineasta español Rodrigo Sorogoyen, compite oficialmente por la prestigiosa Palma de Oro en esta edición del festival.
Fue justamente en el marco de este estreno donde el actor se colocó bajo el escrutinio público al desmenuzar el concepto de la masculinidad frágil y el impacto del machismo en la sociedad global. Sin titubeos, Bardem apuntó directo hacia España, señalando que la violencia actual es el síntoma de una educación heredada que urge erradicar.
“Somos muchas generaciones en las que me incluyo. Tengo 57 años y vengo de un país machista como España, donde hay una media de dos mujeres asesinadas al mes por sus exmaridos o exnovios. De algún modo lo hemos normalizado. Matamos mujeres porque algunos hombres creen que las poseen, que son de su propiedad. Ese mismo problema de posesión es el que luego se deriva en figuras como Trump, Putin o Netanyahu”, sentenció con contundencia ante la prensa internacional.