La cantante Britney Spears obtuvo una orden de restricción permanente contra un hombre de 51 años que la habría acosado durante más de una década y que incluso llegó a aparecer en su propiedad en Los Ángeles, según datos del medio TMZ.
De acuerdo con documentos judiciales, la artista solicitó la medida tras argumentar que el sujeto identificado como Donald, había enviado mensajes inquietantes y perturbadores en redes sociales desde 2013, algunos de ellos interpretados por su equipo como amenazas.
Entre las publicaciones que generaron mayor preocupación se encontraba una frase que hacía referencia a un “corazón con un agujero de bala”, lo que provocó que el equipo de seguridad de Spears considerara que el comportamiento del hombre podía representar un riesgo para la cantante.
La situación escaló en 2025, cuando el individuo ingresó a la propiedad de la artista en Los Ángeles. Guardias de seguridad lo encontraron dentro del terreno y llamaron a las autoridades.
Cuando la policía llegó al lugar, el hombre se encontraba temblando y fumando cigarrillos, según los reportes policiales. Tras evaluar la situación, un oficial procedió con su arresto luego de notar comentarios incoherentes y un comportamiento errático durante la intervención.
Antecedentes del caso: más de 10 años acosando a la cantante
En los documentos presentados ante la corte, Britney Spears señaló que no conoce al hombre ni ha tenido contacto alguno con él, lo que refuerza la naturaleza unilateral del acoso.
Además de los mensajes dirigidos a la cantante, el historial del sujeto incluye varios antecedentes penales. Entre ellos figuran condenas por allanamiento de morada y agresión con agravantes registradas en 2019.
También se reportan otros delitos previos, como robo, acoso cibernético y conducir bajo los efectos del alcohol, lo que fue considerado por el tribunal al evaluar el caso y el riesgo potencial para la artista.
La orden de restricción permanecerá vigente hasta 2030
Tras revisar la evidencia presentada, el tribunal decidió conceder una orden de restricción permanente que obliga al hombre a mantenerse al menos a 100 yardas (unos 90 metros) de Britney Spears.
La medida también prohíbe cualquier tipo de contacto con la cantante y establece que la restricción permanecerá vigente hasta el año 2030, como parte de las medidas de protección para la artista.
El fallo busca evitar que el hombre vuelva a acercarse a la propiedad de Spears o intente comunicarse con ella, garantizando así un nivel mayor de seguridad para la cantante.
¿Qué implica una orden de restricción permanente?
Una orden de restricción permanente es una medida legal que busca proteger a una persona de amenazas, acoso o comportamientos potencialmente peligrosos por parte de otra.
Cuando un tribunal concede este tipo de protección, la persona señalada tiene prohibido acercarse físicamente, intentar comunicarse o presentarse en lugares donde se encuentre quien solicitó la medida.
En el caso de Britney Spears, esto significa que el hombre involucrado no puede tener ningún tipo de contacto con la cantante ni acercarse a su residencia o a los espacios que frecuente.
Si la orden es violada, el individuo podría enfrentar consecuencias legales adicionales, que pueden incluir multas, nuevos cargos o incluso penas de cárcel dependiendo de la gravedad de la infracción.
Este tipo de medidas se utilizan con frecuencia cuando las autoridades consideran que existe un riesgo real de que el comportamiento denunciado continúe o pueda escalar.
Los problemas de seguridad que Britney Spears ha enfrentado con fans
A lo largo de su carrera, Britney Spears ha tenido que reforzar sus medidas de seguridad en diversas ocasiones debido a la presencia de seguidores que han intentado acercarse a ella de forma insistente o sin autorización.
Con más de dos décadas de fama internacional, la cantante se ha convertido en una de las figuras más reconocidas del pop, lo que también ha implicado lidiar con situaciones incómodas o potencialmente peligrosas con personas que desarrollan comportamientos obsesivos.
En distintos momentos, su equipo ha tenido que implementar protocolos de seguridad más estrictos en eventos públicos y en sus propiedades privadas para evitar incidentes.
Este tipo de situaciones no es exclusivo de Spears, ya que muchas celebridades han enfrentado problemas similares con fans que cruzan límites personales.
Las órdenes de restricción se han convertido en una herramienta legal frecuente para figuras públicas que buscan proteger su seguridad y evitar cualquier tipo de contacto con personas que puedan representar un riesgo.