Jacqueline Palomo, mejor conocida como Libertad, cobró notoriedad hace algunos años al convertirse en la primera mujer trans en tener un papel principal en una telenovela: Los Sánchez, de TV Azteca.
Tras esto, la también intérprete de La Bugambilia en la obra producida por Carmen Salinas, Aventurera, se alejó de las cámaras, pero recientemente reapareció en el programa de radio La Caminera para hablar de aspectos laborales y personales.
Primero, la actriz aclaró una situación: “No tengo nada que ver con el apellido Arizmendi, a alguien se le ocurrió por ahí cruzar unas notas, yo creo que algo que sacaron del Mochaorejas conmigo. Yo soy Jacqueline Palomo, ese es mi apellido verdadero”.
Luego, dijo que ha sido “muy afortunada de poder trabajar en diferentes expresiones artísticas, tanto en teatro, telenovelas, cine y centros nocturnos; soy cantante y he tenido el gusto de estar en diferentes escenarios. Creo que soy muy afortunada de poder estar cerca del público”.
Palomo ahondó en su participación en la telenovela Los Sánchez: “Esa fue una maravillosa novela, muy divertida. Estaba Martha Mariana Castro, Martha Cristiana… grandes actores. Fue muy bonita experiencia estar ahí porque nos divertíamos, improvisábamos todo el tiempo y nos reíamos en cada toma”.
Asimismo, habló de su activismo como parte de la comunidad LGBT+: “Dentro de lo que es esta maravillosa comunidad LGBT+, hay algunas personas que nos vemos más afectadas; si bien es cierto que hay muchas personas que aceptan con mayor facilidad el decir ‘Es un chico gay o lesbiana y están trabajo’, a las personas transexuales se les considera que no están aptas para desenvolverse profesionalmente”.
“Una vez que una chica es transexual o travesti o transgénero, empieza mucho ese recelo de: ‘¿Cómo vamos a recibir a una persona así?’. Todavía no está aceptada la situación de las mujeres transexuales, además de que muchas personas piensan que se dedican a la prostitución, que tiene adicciones o que son estilistas y no tienen más capacidades”, agregó.
Asimismo, contó siempre ha luchado para que “entendamos que las personas no trabajamos de transexuales ni bisexuales ni de ninguna de las letras LGBT+, sino que tenemos profesiones, eso es lo que hay que destacar; nada de hacer a las personas parte de un gremio como si solo en ese grupo se pueden desenvolver, son personas muy aptas que tienen que tener espacios. Yo no creo en la igualdad, creo en la equidad”.
La actriz también detalló su transición: “A los 4-5 años ya me ponía vestidos, para mí era lo más natural, y cuando mi mamá o mi abuela me reprendían por estar haciendo eso, yo no entendía".
"Las personas no nacemos con un género, nacemos con un sexo, una genitalidad; una persona que nace con un sexo biológico no necesariamente tiene que estar siendo compatible con su sentir, que es la parte del género. Siempre me percibí como una mujer, sentí que era una niña, pero nuestra cultura nos dice que solo hay hombre y mujer, cosa que ahora se está descubriendo que hay más vertientes”.
"Yo siempre supe que era así, lo que pasa es que como no sabía quién era, dije 'Voy a irme al infierno, voy a tener una vida sin oportunidades'. Por eso es por lo que estoy luchando", añadió.
hc