Daniela Romo celebró su cumpleaños 67 rodeada de cariño y haciendo lo que más disfruta: trabajar. La actriz y cantante recibió una sorpresa durante la grabación de Corazón de Marruecos, producción de Rosy Ocampo, donde sus compañeros le cantaron Las Mañanitas y la acompañaron a partir el pastel.
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En plena locación, los actores África Zavala y Jesusa Ochoa acompañaron a una sorprendida y conmovida Daniela Romo con una fiesta inesperada, en la que la producción le obsequió a la intérprete un gran ramo de flores y globos.
“En mi cumpleaños pido un deseo para todos: 'Que Dios los bendiga con mucha salud y deseo cosas buenas para los corazones de todos. Gracias por estar aquí'”, dijo Romo con la voz entrecortada por la sorpresa.
Previo a que iniciará las grabaciones que se realizaron en Coyoacán, la actriz y cantante describió los sentimientos que la acompañaron durante toda la jornada de celebraciones.
“He estado todo el día emocionada, conmovida por tantas muestras de cariño de todos mis compañeros aquí y de poder decir: 'Otra vez, otro día más'. La vida me ha dado tanto y eso me emociona porque aquí estamos”, expresó.
Con un carrera de más de 55 años de trayectoria, Daniela Romo destacó lo agradecida que está con la vida de poder celebrar su cumpleaños con trabajo y salud.
“Gracias por estar con mis compañeros, por tantas palabras que me han dado. El cobijo. Porque me han llenado de cariño y han hecho mi corazón muy pleno el día de hoy. Esto es fuerza para el nuevo ciclo que comienzo, que lo hago con todo el amor”, contó.
Con su característico buen sentido del humor, Daniela Romo compartió que su deseo será llegar al próximo año. También bromeó sore su salud física y mental.
“Hay un nene muy chistoso que dice: 'No me importa salir mal en las fotos, con salir bien en las radiografías con eso tengo'. Siempre digo que quiero salud mental, la del corazón y la del cuerpo”, confesó.
La actriz y cantante compartió que su onomástico se desarrolló como cualquier otro día: se alistó para su llamado y durante el día recibió muchas muestras de cariño y cientos de mensajes con felicitaciones.
“Estuve arreglando cosas para venir a trabajar y mañana tengo llamado muy temprano. A veces apenas te alcanzan las horas antes de ir a un llamado. Venir a trabajar, entregar mi corazón y mi ser, ya sea a un personaje o a una canción, es la única manera en la que puedo agradecer a la gente por su cariño y sus buenos deseos. Hemos recorrido un gran cariño juntos. Vi tantos mensajes bonitos hechos con corazón que tocan el mío”, comentó.
Al ser cuestionada sobre el lugar que ocupa en el gusto del público, señaló: “Las piezas se movieron y de repente entró la nostalgia por los viejos tiempos y empezaron a apuntalarse. ¿Cuánto tiempo lleva la obra Mentiras? Me ha hecho feliz que haya una permanencia y que tenga público, desde abuelitos hasta niños, que escuchen mis canciones. Es un regalo para mí”.
Tras un rápido recuento, Daniela Romo concluyó que el cariño del público de todas las edades es resultado de sus acciones.
“Todo esto quiere decir que lo que hice y anduve lo hice bien. Siempre valdrá la pena, cuando uno se entrega a lo que ama realmente. Es el tiempo el que da la razón a tu vocación, al amor que le tienes, al respeto y a la pasión con la que la ejecutas y haces cada cosa de cada día”, puntualizó.
Más que mirar hacia el futuro, la intérprete de "Yo no te pido la luna" prefiere concentrarse en el presente, agradecer a la vida y honrar la memoria de quienes ya no están.
"Siempre hay que vivir en el presente, que es lo único que tenemos. El pasado es bello porque tenemos recuerdos, alicientes y aliento para continuar adelante. Solamente viviendo un hoy precioso vas a tener un futuro igual. Hay que seguir al frente para honrar a la vida y a los nuestros, a los que tenemos y a los que ya no están”, reflexionó.
Finalmente, Daniela Romo adelantó que no está interesada en trabajar en una serie sobre su vida.
“Ya me ganaron el título, Anecdotario de una vida inútil pero divertida, y no me interesa contarla. Me ha interesado compartir la vida, el camino. Contarla para qué. Si fuera yo una gran pluma como García Márquez, pues sí. Vivir para contarla. He vivido y tratado de vivir con fe, pasión, agradecimiento, fuerza, con amor a la vida”, concluyó.