Uno de los directores más icónicos del cine moderno, Tim Burton, transformó por completo al personaje de Batman a finales de los años 80 y principios de los 90. Su visión oscura y estilizada encendió la “Batmanía” con películas como Batman (1989) y Batman regresa (1992).
Pero a pesar del éxito de estas entregas, Burton nunca llegó a dirigir una tercera película de la saga. La razón ha generado debates e incluso teorías curiosas con el paso de los años, y uno de los factores que más se recuerda es la polémica que surgió alrededor de los juguetes de McDonald’s para Batman regresa y la percepción que se generó sobre la película y su público objetivo.
La controversia de "la cajita feliz" y una película demasiado oscura
Cuando Batman regresa se estrenó en 1992, McDonald’s planeaba asociarla a su popular "Cajita Feliz" con juguetes inspirados en la película. Sin embargo, la cinta dirigida por Burton tenía un tono oscuro, personajes extraños y momentos que muchos consideraban inapropiados para niños pequeños.
Según el propio Burton, ejecutivos de McDonald’s expresaron dudas sobre algunos detalles visuales de la película como el "líquido negro que salía de la boca del Pingüino" y se mostraron firmes a no incorporarla directamente en sus juguetes infantiles.
Aunque McDonald’s aseguró que su intención no era promover que los niños vieran la película, la polémica creció cuando organizaciones como la Dove Foundation criticaron la idea de asociar un filme clasificado para mayores de 13 años con productos dirigidos a niños. Esto llevó a que McDonald’s cancelara sus promociones vinculadas a Batman regresa, generando pérdidas y malas noticias para todos los implicados.
¿Cómo afectó esto a la carrera de Burton con Batman?
De forma indirecta, estos problemas de marketing contribuyeron a que Warner Bros reconsiderara el estilo que quería para las siguientes entregas de Batman.
La compañía, interesada en franquicias que fueran fácilmente comercializables y amigables para un público más amplio (incluidos niños), terminó apostando por un tono más ligero y familiar. La siguiente entrega, Batman por siempre (1995), estuvo dirigida por Joel Schumacher, con un estilo visual mucho más colorido y orientado al público infantil, lo que simbolizó una ruptura con la visión gótica y única de Burton.
Aunque McDonald’s no “despidió” formalmente a Burton, su rechazo a vincular Batman regresa con una Cajita Feliz, influyó en cómo se percibió comercialmente la franquicia y en la confianza de los grandes acuerdos de merchandising.
El impacto y el legado de Burton después de Batman
Aunque Burton fue apartado de las siguientes entregas de Batman, su legado no se desvaneció. Tras la experiencia en la saga de DC, el director siguió forjando una carrera destacada con películas que marcaron generaciones, incluyendo Ed Wood, ¡Marcianos al ataque! y La leyenda del jinete sin cabeza, todas con su sello artístico inconfundible.
Con el tiempo, McDonald’s terminó levantando sus restricciones sobre promociones para películas clasificadas para mayores de 13 años como ocurrió muchos años después con Avatar y la industria del merchandising evolucionó en un entorno donde este tipo de alianzas volvió a ser rentable y constante.
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