¡Alerta de spoilers! Resident Evil: Noche Cero lleva a Bryan, un repartidor médico interpretado por Austin Abrams, a recorrer Raccoon City en medio de un brote provocado por el virus T.
Lo que comienza como una entrega aparentemente sencilla termina convirtiéndose en una carrera contra el tiempo para llevar hasta un hospital un componente que resulta fundamental para crear una cura.
El desenlace cambia por completo el significado de la misión de Bryan y deja una pregunta importante: ¿qué ocurrió con él y qué pasó con la cura?
¿Qué contenía realmente la hielera que transportaba Bryan?
Durante prácticamente toda la película, Bryan desconoce la verdadera importancia del paquete que lleva consigo. La hielera contiene un componente necesario para que los científicos del Raccoon City General Hospital puedan completar un antídoto contra el virus T.
Después de atravesar la ciudad durante el brote y enfrentarse a personas infectadas y diferentes criaturas, Bryan finalmente consigue llegar al hospital y entregar el contenido.
Sin embargo, para ese momento ya existe un problema mucho más grave: Bryan fue mordido durante su recorrido y también está infectado.
La infección avanza mientras los científicos trabajan en la cura. Bryan intenta ocultar lo que está sucediendo con su cuerpo porque sabe que, si los demás descubren que está infectado, podrían impedirle acercarse al tratamiento.
¿Bryan logra salvarse con la cura?
No.
Los científicos consiguen desarrollar el antídoto, pero Bryan ya está demasiado avanzado en su transformación. Cuando finalmente intenta recibirlo, el virus comienza a apoderarse completamente de su cuerpo.
Bryan desarrolla una transformación monstruosa: le aparecen tentáculos, nuevas extremidades y una enorme abertura en el abdomen, mientras pierde progresivamente el control de sí mismo. A pesar de conservar durante un momento parte de su conciencia, termina atacando al personal del laboratorio.
Uno de los científicos consigue obtener una jeringa con la cura, pero ya es demasiado tarde para administrársela.
En medio del enfrentamiento, la jeringa cae desde el edificio y se pierde. De esta manera, el único tratamiento capaz de detener la infección termina fuera del alcance de Bryan.
¿Bryan muere al final de Resident Evil: Noche Cero?
La película no muestra a Bryan muriendo.
En cambio, termina completamente transformado en una criatura gigantesca mientras la Guardia Nacional rodea la zona. La última imagen lo muestra frente a los helicópteros antes del corte a negro.
Por lo tanto, aunque Bryan deja de ser el hombre que conocemos al principio de la película, su destino queda abierto.
El personaje incluso puede interpretarse como una especie de nuevo monstruo dentro del universo de Resident Evil.
Algunos análisis han encontrado similitudes entre su apariencia y Nyx, una criatura de Resident Evil Outbreak File #2, aunque la película nunca confirma que Bryan sea literalmente ese personaje.
¿Habrá una secuela de Resident Evil: Noche Cero?
El final deja espacio para continuar la historia, principalmente por el destino de Bryan y por el estado de Raccoon City, pero no hay una secuela confirmada como parte del desenlace de la película.
Además, la cinta no tiene escena poscréditos, por lo que no existe una secuencia adicional después de los créditos que revele qué ocurrió con Bryan o presente explícitamente al siguiente villano.
Así que el cierre queda deliberadamente abierto: Bryan termina convertido en una criatura, la cura se pierde y Raccoon City continúa sumida en el brote. Si la historia continúa, el Bryan mutado podría convertirse en una de las piezas centrales de ese nuevo capítulo.