La Odisea, la esperada adaptación del director británico Christopher Nolan, llega esta semana a los cines rodeada de polémica por su reparto.
Aunque en Grecia, donde se originó la historia, el debate es muy distinto: profesores, actores y especialistas defienden que los grandes mitos sobreviven gracias a que cada generación los vuelve a contar.
¿Qué piensan en Grecia de La Odisea de Nolan?
El estreno de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, ha provocado una enorme expectativa en todo el mundo. Como suele ocurrir con las adaptaciones de grandes clásicos, las discusiones se han centrado en qué tan fiel resulta al poema atribuido a Homero y en las decisiones del director.
Sin embargo, en Grecia, país donde nació la epopeya hace casi tres mil años, la conversación tiene otro enfoque: allí, donde La Odisea forma parte del programa escolar y acompaña a generaciones de estudiantes desde la infancia, muchos consideran que la historia ha perdurado precisamente porque nunca ha dejado de reinventarse.
"Lo que queremos que los niños entiendan es que cada nueva creación es precisamente eso: una nueva creación", explicó a Associated Press Filippos Mantzaris, profesor que imparte La Odisea a estudiantes de séptimo grado.
La cinta, protagonizada por Matt Damon como el rey Odiseo, sigue la estructura esencial del relato de Homero: el largo y accidentado regreso del héroe después de la Guerra de Troya, enfrentando dioses, monstruos y pruebas antes de recuperar su hogar, ocupado por los pretendientes de Penélope.
Un clásico que sigue enseñando a nuevas generaciones
En Grecia, todos los alumnos estudian La Odisea durante la educación secundaria. Pero más que memorizar versos, los profesores buscan que los jóvenes dialoguen con el texto.
En el aula de Mantzaris, los estudiantes debaten si la venganza de Odiseo fue moralmente correcta, comparan su inteligencia con su fuerza y reflexionan sobre si el rey realmente puede considerarse un modelo a seguir. Incluso representan escenas para imaginar qué decisiones tomarían si estuvieran en su lugar.
"Es un texto literario asombroso, con el que los niños pueden identificarse, tal vez ver a Odiseo reflejado en sí mismos, pero también ver su propia patria", afirmó el docente.
Para Kyriakos Agapiou, de 12 años, las enseñanzas del poema siguen vigentes.
"Que todo es posible y que nunca debemos rendirnos", resumió el estudiante sobre lo aprendido en clase.
El interés también trasciende las escuelas. El científico agrícola Nikos Varelas llevó a su hijo de cuatro años a una adaptación teatral del poema, luego de leer juntos versiones infantiles de La Ilíada y La Odisea.
"Es nuestro deber como padres, como griegos", aseguró.
El actor Manos Pintzis, quien interpretó a Odiseo en una producción local, considera que el teatro acerca la mitología a los más pequeños de una manera más natural.
"No se le dice a un niño: 'Solo lee el cuento porque tienes que hacerlo', porque el niño se resistirá cuando se le impone algo", señaló. "Cuando el niño ve todo esto desarrollarse ante sus ojos, eso se convierte en un paso valioso hacia el aprendizaje".
Sin polémica por el reparto
Mientras en Estados Unidos algunos sectores conservadores cuestionaron las decisiones de reparto de Nolan, el tema ha tenido poca repercusión entre los griegos.
Las críticas crecieron después de que Elon Musk calificara la película como una "profanación" tras conocerse que Lupita Nyong'o interpretaría a Helena de Troya. Otros comentaristas conservadores, como Matt Walsh, acusaron a la producción de priorizar la política de identidad.
Nolan respondió en una entrevista con The Telegraph que esas discusiones "son algo inherente a este tipo de situaciones" y añadió que "estas conversaciones que tienen lugar antes de que la gente vea la película siempre son irrelevantes, porque nadie que las tenga sabe aún qué es realmente la película".
El director también explicó que buscó construir una versión accesible del relato sin repetir los modelos tradicionales de Hollywood.
"Quiero cuestionar las ideas preconcebidas de la gente sobre cómo deberían representarse las cosas en las películas y en qué se basan", afirmó. "Eso implica un reto y un riesgo. Pero mi esperanza es que, al crear un mundo coherente, la gente lo entienda mientras ve la película".
En Grecia, después de décadas viendo a actores extranjeros interpretar a personajes históricos —desde Brad Pitt como Aquiles hasta Gerard Butler como Leónidas o Colin Farrell como Alejandro Magno—, el reparto internacional de Nolan no resulta especialmente polémico.
Incluso cuando el partido nacionalista Niki criticó tanto el elenco como las subvenciones otorgadas por el gobierno griego para apoyar la producción, la ministra de Cultura, Lina Mendoni, respondió con firmeza:
"No le corresponde al Estado dictarle a un creador cómo debe interpretar artísticamente una obra o un mito. ¿En serio podemos estar debatiendo si el Estado debería censurar a Christopher Nolan?".
Los mitos sobreviven
Para Christos Tsagalis, profesor de literatura griega antigua en la Universidad Aristóteles de Tesalónica, el verdadero juicio llegará cuando el público vea la película.
Lo importante, sostiene, es que logre capturar la esencia de una historia que ha sobrevivido gracias a sus múltiples reinterpretaciones.
"Me parece maravilloso que algo creado en un momento específico por un pueblo determinado sea compartido por tantas personas en todo el mundo... Es una cultura compartida", afirmó.
Y resume el secreto de la permanencia de Homero con una frase sencilla: "Es una historia fascinante. Es como una película".
hc