La historia bíblica de Jesús de Nazaret, particularmente su crucifixión, es de los relatos qué más adaptaciones cinematográficas tiene en toda la historia del cine de la que ahora llega una propuesta enfocada en el amor en lugar de la divinidad, La última semana de Jesús.
Arap Bethke da vida a Simón Pedro, aquel pescador que dejó todo para ser pescador de hombres, quién negó a Jesús tres veces y sobre quién Dios edificó su iglesia, según los evangelios; para interpretarlo, el actor explicó que en su aproximación al papel buscó ir más allá del ícono religioso para encontrar al ser humano detrás del apóstol.
¿De qué trata La última semana de Jesús?
“Para mí, interpretar un personaje así conlleva mucha responsabilidad, pero también lo que me gustó de este proyecto es que se abordan los personajes desde una perspectiva muy humana”, compartió a MILENIO.
Explicó que los personajes de la cinta simplemente estaban tratando de vivir su día a día, tratando de pelear por un ideal y seguir a alguien en el que realmente creían, pero de quién también llegan a dudar.
“Más allá de ser una película religiosa, la veo como una película histórica y tuvimos muchas conversaciones acerca de lo que implicó en la vida de estos personajes estas decisiones que ellos no sabían que iban a tener la repercusión que tuvieron”, comentó.
“Es curioso que cuando estás haciendo una película, tú como actor sabes dónde va a terminar el personaje, pero te tienes que meter en la piel de él que no sabe qué va a pasar al siguiente momento; a pesar de ser una historia que todos conocemos y que todos sabemos cómo terminó, el entrar en ese día a día, a las decisiones que fueron tomando, en las relaciones que se fueron creando, fue también muy bonito”, agregó.
Para Arap, la película busca hacer que la audiencia se cuestione: ¿Qué estaríamos dispuestos a hacer para ser esa persona virtuosa que sale adelante a pesar de las circunstancias?
Opinó que la historia habla de valores que trascienden cualquier credo y que está más vigente que nunca por el contexto contemporáneo marcado por tensiones, divisiones y desconfianza social.
“Habla de lo que nos une, que es esta fuerza del amor que nos une a todos como humanidad, independientemente de la religión o no que profesemos”, declaró.
La cinta independiente se grabó en Miami en poco tiempo y ha llegado a Cinépolis con el sello +QUE CINE durante una semana completa y con una función diaria.
hc