Andrés Suárez desde pequeño, en su natal Galicia en una aldea con 50 habitantes, siempre supo que lo suyo era la música, nunca pensó en dedicarse a otra cosa. Su familia y en especial su abuelo influyó en esto, porque escuchaba canciones de José Alfredo Jiménez y eso lo marcó. A la edad de 17 años con una guitarra en la mano, buscó y luchó por perseguir su sueño, ser cantautor.
Suárez lanzó su décimo disco LÚA, donde hace un homenaje a Juan Luis Guerra con el tema bachata “C”, que compuso estando enamorado.
“Hice una bachata con dos músicos que han tocado con Juan Luis Guerra, está dedicada a una persona que ahora debe estar caminando en Ciudad de México y por la que escribo este disco porque resulta que me enamoré”, explicó.
El origen de este disco fue distinto al resultado final, comparte el español.
“Iba a ser un disco de auténtico dolor, que es lo que yo viví. No soy distinto a nadie, viví una depresión en 2024, una ruptura muy traumática y este era un disco oscuro. No vivo con ira, pero la puedes dejar en la canción junto con la melancolía, la rabia y el despecho”, contó.
En febrero de 2025 el disco ya estaba terminado, él sentía dolor en su corazón, decidió viajar a México, que ve como su segunda casa, para visitar a una amiga y sin planearlo se enamoró perdidamente, lo que hizo cambiar el rumbo de este disco.
“Tuve que llamar a mi equipo porque ya iba a fabricarse el disco y pedí que pararan, pensaron que era una broma y les dije que no, que estaba enamorado y lo que hice fue componer una bachata. Hay seis canciones para quien me quiera deprimido y las otras para quien me quiera feliz”, explicó.
Realizar el disco le llevó dos años, lo llamó LÚA, que significa luna en gallego porque representa lo que ha vivido.
“La luna tiene dos caras, la que fulge, brilla e ilumina al marinero que regresa a casa y una parte oscura, eso fue lo que hice jugando con el momento más feliz que fue ese 2025 y el más horrible que viví en 2024”, compartió.
Suárez comentó que su abuelo era cantante y creció escuchando temas de José Alfredo Jiménez, años después cuando le dio Alzheimer, su abuelo solo recordaba las canciones del cantautor y no sabía los nombres de sus hijos.
“No pude traerlo a México y es una espina en el pecho grabada, no pude caminar con mi abuelo por las calles de México, cuando estoy aquí lo sueño más fuerte”, recordó.
Su amor por México se concretó hace 18 años, ahí comenzó un idilio, estaba dando un concierto para 20 personas, de repente escuchó un acento distinto en una mesa donde se encontraban unas personas con una botella de tequila.
“Cuando terminé de cantar se me acercaron, eran de León, Guanajuato y venían a verme, me dijeron que me iban a llevar de gira a México, era gente de Paruno que se dedicaban al calzado y ahora tienen un foro, cumplieron y desde entonces siempre regreso a México”, mencionó.
Suárez se declaró como una persona apasionada e intensa.
“Vengo de una familia de trabajadores, humilde y cumplí un sueño que es poder viajar. Soy un gallego de aldea, que tiene 50 habitantes y una playa kilométrica. Canté en Perú, canté con Pablo Milanés, canté con Aute, recorrí Argentina, ¿cómo no voy a ser agradecido con la vida? estamos aquí de paso”, expresó.
El cantautor declaró que cambiaría todos los número uno en las lista de popularidad por poder retirarse de la música a avanzada edad.
“Voy a vivir de la música hasta que me muera, claro que han habido momentos duros, mi oficio tiene partes difíciles como no ver a tus padres por estar viajando, pero todo ha valido la pena. Estoy muy feliz con la gente que me rodea, ojalá me jubile a los 75 años en un escenario”, concluyó.
Claves
Le gustaría cantar con Juan Luis Guerra y hacer una colaboración con Vivir Quintana.
Se presentará el 5 de febrero de 2027 en el Teatro Metropólitan.
AJR