La emoción por ver el concierto de 31 Minutos en el Zócalo capitalino no se limitó a los niños, muchos adultos que crecieron viendo el programa también lucieron felices de ver a Tulio Triviño, Juan Carlos Bodoque y compañía.
Las luces del escenario se fueron encendiendo gradualmente y con cada cambio el público gritaba. A las 7:08 de la noche las pantallas mostraron a las cámaras del famoso noticiero chileno, entonces la locura se desató al escuchar la voz de Pedro Peirano interpretando al conductor del noticiero.
“¡Estamos listos, Juanín!”, gritó Tulio Triviño para que corriera el opening de la serie.
“Tulio, ¿ya viste dónde estamos? ¿Sabes las noticias de hoy, sabes lo que haces aquí?”, le cuestionó Juanín y ante la respuesta negativa de Tulio a todas sus preguntas el productor afirmó.- “Perfecto estamos listos, estamos al aire”.
Al centro de la estructura vertical del escenario principal se veía a Tulio en el escritorio del noticiero donde improvisó la bienvenida.
“Hola amigos, bienvenidos a una transmisión especial desde el Zócalo de Ciudad de México. Les tenemos mejores informaciones”, dijo Tulio.
“Y las peores también”, remató Juanín.
Revelaron que después de cantar su segunda canción “La desgracia ajena”, no les quedaban más noticias que informar y por lo tanto se despedían, saliendo del escenario y corriendo los créditos en pantallas hasta que recibieron un “extra noticioso”.
“Es un acontecimiento tan importante que me voy a desmayar”, dijo Tulio al leer la nota para después efectivamente desmayarse.
“Deja dormir a ese bebé Juanín, es un trabajo serio para un periodista serio”, dijo Juan Carlos que apareció entre gritos de los fans presentes que lo coreaban: “¡Bodoque!¡Bodoque!”, Pero también se desmayó al leer la nota.
“Solamente una mujer podría leer esta..”, dijo Patana antes de desplomarse al igual que sus compañeros, ocasionando una pausa por “Problemas técnicos” musicalizada con “Ring Rajá” y “Tangananica tangananá”. El ritmo aumentó con la batería, bajo y sintetizador de “Drácula, calígula, tarántula” y una vez que se le calmaron los nervios a Tulio dio la comentada noticia.
“Amigos lo que voy a presentar es la noticia más importante de mi carrera. La AET está por lanzar la pizza más grande del mundo”, anunció.
Su sobrina Patana presentó la noticia del lanzamiento, seguido por la explicación de una conocida científica, tras un accidente entre Tulio y la pizza la siguiente nota fue el tema “Señora, devuélvame la pelota”, canción que todos los presentes cantaron.
“Mi mamá me lo teje todo”, llegó de diferentes texturas de estambre en el escenario, con el pasar de las canciones y distintos personajes, niños y adultos no dejaban de emocionarse con cada número musical.
El reportero Mario Hugo se enlazó para la cuenta regresiva del lanzamiento de la pizza al espacio ocasionando el primer eclipse de pizza de la historia y estrellándose en el planeta Siluris que eventualmente ocasionaría la molestia de sus habitantes.
En el clímax de la canción “Ríe” el titiritero salió del escenario para acercar la marioneta al público. Se escuchó “La señora interesante” seguida por “Diente blanco” la cual fue combinada con “Querida” de Juan Gabriel, un momento emotivo en la velada.
Los extraterrestres que vivían en el planeta donde se estrelló la pizza planeaban su invasión a la tierra y Juan Carlos Bodoque pensaba en una solución mientras una esfera disco amenizó “Objeción denegada”, tema que destacó durante su presentación en el Tiny Desk el año pasado.
Finalmente llegó el extraterrestre Silurio a la tierra para conquistarlos pero lo convencieron de que seguía en su planeta para que se fuera en su nave que sobrevolaba el escenario, lo que les permitió continuar el show con varias canciones.
Una vez que el alienígena regresó Tulio se preguntó: x¿Y ahora quién podrá defendernos?”
“¡Yo!”, llegó volando Calcetín con Rombos Man generando gritos de todos los niños presentes.
La batalla entre el capitán Silurio y Calcetín con Rombos Man se llevó a cabo como si fuera un videojuego retro, pero el superhéroe perdió y se retiró de escena.
Tras la celebrada canción de “Son Pololos”, y otros temas, la invasión de los Silurios continuó pese al intento de Juan Carlos Bodoque por evitarlo, el Capitán Silurio puso a bailar a todos con las indicaciones “Ponte de cabeza, aplaude con los pies”.
Policarpo apareció para informarle al extraterrestre que su canción se encontraba en el Ranking Top por lo que ya había conquistado el planeta.
Los chilenos cerraron su concierto con “Baila sin César”, “Mi muñeca me habló”, canción cantaba, bailada y grabada por todos los presentes incluyendo guardias de seguridad, y la también querida “Dinosauro Anacleto”.
“Muchas, muchas gracias, somos 31 minutos de Chile, muchas gracias“, dijo Álvaro Díaz (voz de Juan Carlos Bodoque).
Un caluroso día del niño
El caos fue moderado en el Centro Histórico de Ciudad de México, entre las calles saturadas por familias, algunas esquinas bloqueadas por diversos manifestantes sumados a los numerosos vendedores ambulantes de bebidas, botanas, sombrillas y algunos de mercancía pirata de 31 minutos.
La mayor parte del día el cielo estuvo despejado propiciando las altas temperaturas y la búsqueda de sombra por parte de los presentes, aún así alrededor de las 6 de la tarde la plancha del Zócalo ya lucía llena con la mayoría de los asistentes permaneciendo de pie y portando playeras, gorras y títeres de los afelpados personajes.
Las numerosas orejas rojas sobresalientes entre la multitud hacia evidente que el personaje favorito de la mayoría era el reportero Juan Carlos Bodoque, incluso varios fans portaban playeras con frases icónicas de él como “Primero: No soy su amigo, Segundo: ¿Quién es usted?, y tercero ¿Qué le importa?”, del mismo modo unas niñas cercanas a la valla de seguridad cargaban con una cartulina dibujada a mano que decía: “Nunca había visto tanta caca junta en el Zócalo”, acompañada por un dibujo de Bodoque.
Claves
-El museo de 31 minutos ha sido un éxito en varios estados de México.
- El año pasado estrenaron su película “Calurosa Navidad”.
AJR