Al mencionar que en los últimos cinco años el presupuesto del Instituto Nacional Electoral ha sido reducido anualmente, e incluso 20 por ciento en la última elección, el encargado de la vocalía local del INE en Coahuila, Miguel Castillo Morales, aceptó que, en el contexto de la nueva reforma electoral, un nuevo ajuste a la baja afectaría los procesos.
“Un ajuste a los presupuestos en el monto que sea, siempre impacta porque obliga a buscar dónde hacer ahorros o dónde ajustar, incluso eventualmente, en el peor de los casos, prescindir de personal ya contratado o prescindir de la posibilidad de cubrir vacantes”.
Hasta ahora, precisó, solo se han presentado 10 puntos básicos o líneas generales de lo que abordará la propuesta, y algunos criterios o principios con los que están fundamentando la iniciativa que se va a presentar; será hasta el próximo lunes el inicio del debate en la cámara de origen.
Impacto presupuestal
“La tarea que le corresponde al Instituto Nacional Electoral es determinar si técnica y operativamente es viable y emitir la opinión correspondiente a los órganos legislativos, que son los únicos facultados para reformar. Es algo complicado cubrir todas las necesidades institucionales con los presupuestos que hemos tenido en los últimos años, porque en cada uno de los últimos cuatro o cinco años fiscales, al menos que yo recuerde, ha habido reducciones importantes”.
Aunque con recortes, aseguró que siempre se prioriza la organización de procesos electorales y, ya que Coahuila es la única entidad con elecciones, el ajuste del año pasado no impactó de manera directa. “Se respetó lo que se había presupuestado en términos de contratación de personal, sobre todo capacitadores, asistentes electorales, supervisores, personal técnico y todas las tareas que nos toca; hay suficiencia presupuestal”.
Recordó que una parte de los recursos para realizar la elección procede del Instituto Electoral de Coahuila por ser elección local. “Lo que tiene que ver con la producción de materiales y documentación electoral, las boletas, los canceles, todos los implementos estarán cubiertos o pagados por ellos”.
Facultades y capacidad institucional
Además, se tendría que analizar la posibilidad de otorgar nuevas facultades al INE. “Cada reforma electoral o cada ajuste que ha habido en las normas, históricamente nos han asignado nuevas tareas y normalmente con el mismo personal. No sabemos con precisión en qué sentido vaya a darse ese ajuste”.
Aparentemente no hay la intención, que en algún momento se dijo, de desaparecer los OPLES, agregó, lo que consideró una buena noticia porque son elementos indispensables del sistema nacional electoral para que ellos realicen las tareas en el ámbito local.
“Lo que habrá que cuidar es la capacidad institucional para organizar elecciones con la mayor calidad y no nada más las elecciones, sino los servicios que otorgamos, el de las credenciales para votar, que son al mismo tiempo el elemento principal de identificación de las personas”.
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