La formación de un evento de 'El Niño' muy fuerte es prácticamente inminente y podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas, advirtió Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En La Mañanera del Pueblo desde Palacio Nacional, el especialista señaló que los modelos climáticos muestran un rápido calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, lo que incrementa significativamente la probabilidad de que el evento alcance una intensidad comparable con los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.
"Estamos pronosticando que este año se presente nuevamente esta condición (...) Las proyecciones son de que podríamos llegar a rebasar la línea del Niño muy fuerte o al menos estar muy cercanos".
Probabilidad de hasta 100 por ciento de que se establezca "El Niño"
Vázquez Romaña explicó que el monitoreo de las temperaturas del mar confirma una tendencia sostenida al calentamiento en la región conocida como Niño 3.4, utilizada internacionalmente para determinar la presencia del fenómeno.
Detalló que la temperatura superficial del océano ya alcanzó 29.2 grados Celsius, apenas por debajo del máximo histórico observado durante el episodio de 2015-2016, cuando llegó a 29.4 grados.
"Ya cruzamos la línea donde se establece 'El Niño' y las proyecciones son de que podríamos llegar justo a rebasar la línea del Niño muy fuerte".
Añadió que los modelos muestran entre 97 y 100 por ciento de probabilidad de que el fenómeno se consolide durante los próximos trimestres.
"Para el trimestre de noviembre, diciembre y enero vemos que hay un 63 por ciento de probabilidad de que sea un Niño muy fuerte".
Más ciclones tropicales en el Pacífico
Uno de los principales efectos será una temporada ciclónica más activa en el océano Pacífico, debido al aumento de la temperatura del mar, que funciona como fuente de energía para la formación de huracanes.
El coordinador del SMN recordó que para esta temporada se pronostican entre 18 y 21 ciclones tropicales en el Pacífico, una cifra superior al promedio.
"Si está más cálido vamos a tener más huracanes en el océano Pacífico (...) No quiere decir que todos estos ciclones van a entrar al país, simplemente que vamos a tener mayor frecuencia de formación".
Precisó que todavía no es posible determinar cuántos impactarán directamente territorio mexicano, ya que muchos podrían permanecer mar adentro.
Lluvias por debajo del promedio durante el verano
Respecto al comportamiento de las lluvias, explicó que entre julio y agosto se prevé una disminución de las precipitaciones en diversas regiones del país, principalmente en el noreste y parte del sureste.
No obstante, aclaró que ello no significa ausencia de lluvias.
"No va a dejar de llover, pero va a llover un poquito menos del promedio".
Agregó que, hacia septiembre y octubre, coincidiendo con el pico de la temporada de ciclones tropicales, las precipitaciones podrían incrementarse nuevamente en varias regiones.
Invierno con más frentes fríos y tormentas
El panorama cambiará durante la temporada invernal.
Según explicó Vázquez Romaña, entre noviembre y abril se esperan condiciones más húmedas en el norte de México, favoreciendo el desarrollo de frentes fríos, tormentas invernales y mayores acumulados de lluvia.
"Vamos a tener más frentes fríos, vamos a tener condiciones lluviosas en el norte del país".
Indicó que estados como Baja California, Sonora, Chihuahua y el resto de la franja fronteriza podrían registrar un invierno particularmente lluvioso.
Ondas de calor e incendios para la primavera de 2027
El funcionario advirtió que uno de los efectos posteriores del fenómeno podría sentirse durante la primavera de 2027, cuando aumentarían las probabilidades de registrar temperaturas más elevadas.
Esto favorecería la aparición de más ondas de calor, así como un incremento en el riesgo de incendios forestales y deterioro en la calidad del aire.
"Seguramente podríamos ver más ondas de calor; si hay más ondas de calor se relaciona con más incendios forestales y con problemas en la calidad del aire".
Un fenómeno que se extenderá por más de un año
Finalmente, Vázquez Romaña señaló que el evento tendría una duración prolongada, ya que abarcaría la temporada de lluvias, el invierno y buena parte de la primavera de 2027, por lo que sus efectos deberán monitorearse de manera permanente.
"Vamos a estar hablando mucho del Niño durante todo este tiempo".
La Mañanera del Pueblo 9 de julio | EN VIVO
LG