La victoria más importante se le sigue negando a Patricio O’Ward. El piloto mexicano vino de menos a más y casi corona una épica remontada, pero las banderas amarillas volvieron a afectar a Pato, quien acabó cuarto en las 500 Millas de Indianápolis, con la victoria para Félix Rosenqvist.
Fueron 23 milésimas la diferencia entre Rosenqvist y David Malukas en la edición 110 de la Indy 500, un final agónico como suele entregar el Indianapolis Motor Speedway. El tercer lugar fue para Scott McLaughlin, quien finalizó a cuatro décimas del sueco, mientras que fueron 42.71 centésimas de segundo las que separaron a Pato O’Ward de la gloria que ha ansiado tanto y de la que separaron ha quedado tan cerca.
FELIX ROSENQVIST WINS THE CLOSEST FINISH IN INDY 500 HISTORY! pic.twitter.com/BBGobsgX3I
— INDYCAR on FOX (@IndyCarOnFOX) May 24, 2026
Porque el de Indianápolis es uno de los óvalos donde el mexicano mejor rinde. Incluso con un coche en el que no se ha sentido al cien por ciento cómodo, el regiomontano pudo exprimir al máximo su capacidad, gestionó bien el combustible y logró recuperarse de un comienzo complicado —arrancó sexto y llegó a marchar duodécimo— para ponerse en la cima en la recta final, pero no pudo unirse al círculo de los ganadores
“Estaba en una buena posición, pero la succión no era la mejor, posiblemente debí trabajar con alguien, aprovechar la succión para poder pasar. Fue un día muy largo y estoy contento de que el día ya terminó”, declaró Pato, además de felicitar a Rosenqvist, quien fue su compañero en Arrow McLaren entre 2021 y 2023.
Una primera mitad accidentada
En la largada, Alexander Rossi tomó la delantera y se involucró en un constante cambio de posiciones con Álex Palou, mientras que O’Ward perdió dos posiciones con Conor Daly y Scott McLaughlin para caer a la octava posición.
Pero los accidentes comenzaron en la vuelta 18 cuando Ryan Hunter-Reay perdió el control de su auto al salir de la curva 2 y Katherine Legge apenas si pudo esquivarlo al volantear hacia la izquierda, pero pegó con fuerza con el muro interno, lo que provocó la primera bandera amarilla de la carrera. Los pits se abrieron en el vigésimo giro y casi todos hicieron su primera detención, con Pato regresando a pista en el puesto 12.
500 miles, fighting the entire way. ???????? pic.twitter.com/8S7dhqb2hw
— Arrow McLaren IndyCar Team (@ArrowMcLaren) May 24, 2026
La bandera verde apareció hasta la vuelta 27, pero Ed Carpenter chocó en la curva 1 tras un aparente impacto con Takuma Sati, por lo que vino otra preventiva para poder retirar el coche y limpiar la pista.
La carrera se relanzó en la vuelta 32 y Caio Collet tomó la delantera en su primera Indy 500, aunque Conor Daly asumió el liderato dos giros después, aunque siempre con Palou en la lucha por la cima.
La normalidad pareció reinar en Indianapolis Motor Speedway hasta la vuelta 92, cuando Will Power reportó problemas de motor en su auto y terminó por trompear en la curva 1; casi al instante, Alexander Rossi tuvo problemas de motor y se quedó fuera de la Indy 500 por segundo año consecutivo.
Con las detenciones inauguradas en bandera amarilla, O’Ward regresó a su sexta posición original para la mitad de la carrera, la cual seguía sin aparecer la bandera verde debido a que los pilotos reportaban algunas gotas de lluvia; de hecho, la bandera roja apareció en el giro 105, la cual frenó las actividades por 12 minutos, hasta que se regresó a la bandera preventiva y se relanzó todo en la vuelta 110.
23 to go. Pato O'Ward is P1! #Indy500 pic.twitter.com/ACm2pi8wuJ
— INDYCAR on FOX (@IndyCarOnFOX) May 24, 2026
Las emociones se reanudaron
Una última llovizna trajo de vuelta la amarilla y el ritmo se normalizó en la vuelta 126, justo en el momento en el que Josef Newgarden perdió su auto y pegó en el muro de la curva 4, abandonando en el proceso. La bandera verde volvió en el giro 133, con David Malukas perdiendo la cima y luego un intercambio emocionante entre Daly, McLaughlin y Palou por la delantera.
La remontada que nadie veía venir
Otra detención de pits permitió tener a Félix Rosenqvist al frente, seguido por Kyffin Simpson y O’Ward en los tres primeros lugares, con la esperanza de otra bandera amarilla o roja que pudiera cambiar las estrategias a su favor.
Simpson pasó a pits en la vuelta 162 y Pato pasó al segundo puesto, manteniéndose así por dos fotos hasta hacer su propia detención y pasar a la parte media. Los demás pilotos también entraron a los pits y el mexicano se puso en el grupo del líder con un cuarto lugar, detrás de Palou, Malukas y McLaughlin.
Este grupo de pilotos hizo su detención y Pato heredó la cima por primera vez en la carrera en la vuelta 177. El mexicano iba gestionando una épica remontada de resistencia, aunque con una diferencia de apenas tres décimas con Rosenqvist, además de la tarea de ahorrar combustible el mayor tiempo posible.
Rosenqvist tomó la delantera a 15 vueltas del final y llegó a sacar siete décimas de ventajas a O’Ward, quien se mantuvo cerca, pero todavía con la paciencia de su lado, consciente de que cualquier cosa puede suceder en Indianápolis.
A scary hit for Caio Collet brings out the red flag. #Indy500 pic.twitter.com/jECNjSws4t
— INDYCAR on FOX (@IndyCarOnFOX) May 24, 2026
El final fue cardíaco
Un duro golpe a ocho vueltas del final llegó cuando Caio Collet chocó en la curva 2 y su monoplaza comenzó a incendiarse, lo que provocó una bandera amarilla que pasó a roja con siete vueltas para concluir la carrera. El brasileño salió de su coche por su propio pie y fue revisado en el centro médico, mientras que los pilotos aguardaban la limpieza de la pista para reanudar.
Tras un par de vueltas de calentamiento, todo se relanzó a cuatro vueltas del final.
Armstrong fue el que salió mejor en el relanzamiento, al meterse en medio de todos, con Malukas también agresivo para escalar posiciones; Rosenqvist y O’Ward, con poco espacio de maniobra, bajaron al tercer y cuarto lugar. Pero otra bandera amarilla limitó todo a una última vuelta.
Pato se rezagó en velocidad y todo quedó entre Malukas y Rosenqvist, con este último llevándose la victoria prácticamente en un final de fotografía, una diferencia muy mínima.
Tampoco fue el año de Pato O’Ward, quien tendrá que esperar para poder alzar el prestigioso Trofeo Borg-Warner y festejar en el podio con leche. Tocará esperar a 2027.
MGC