Senadoras y senadores de distintos grupos parlamentarios presentarán este 23 de septiembre una iniciativa para reformar la Ley General de Cultura Física y Deporte y establecer que, cuando una disciplina profesional tenga dos o más categorías dentro de una misma estructura competitiva, deberá existir un mecanismo permanente de ascenso y descenso.
La propuesta tendría aplicación en el futbol mexicano debido a la estructura que integran la Liga MX y la Liga Expansión MX.
El proyecto plantea reformar el artículo 50 para incorporar el mérito deportivo entre los principios que deben observar las Asociaciones Deportivas Nacionales. Cuando existan dos o más categorías profesionales dentro de una misma estructura nacional, las asociaciones deberán establecer un mecanismo de promoción y descenso entre ellas.
La iniciativa no determina cuántos equipos subirían o bajarían ni establece un sistema específico de competencia. Esas reglas continuarían a cargo de las asociaciones deportivas, aunque deberán ser públicas, objetivas, claras y transparentes.
El proyecto también plantea que no se establezcan barreras de acceso injustificadas para nuevos competidores ni ventajas permanentes para quienes ya participen en una categoría profesional.
La reforma incluye disposiciones relacionadas con la prevención de conflictos de interés, libre concurrencia y competencia económica, así como obligaciones de rendición de cuentas. Las Asociaciones Deportivas Nacionales tendrían que presentar anualmente informes de actividades deportivas ante la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte y las comisiones legislativas correspondientes.
¿Por qué no hay ascenso y descenso en la Liga MX?
Para la temporada 2026-2027, la reglamentación de la Federación Mexicana de Futbol mantiene a la Liga MX sin descenso y a la Liga Expansión MX sin ascenso.
El ascenso y descenso fue suspendido en 2020. El tema también fue llevado ante el Tribunal Arbitral del Deporte. En el laudo TAS 2025/A/11442 quedaron registradas las reclamaciones de clubes de Expansión relacionadas con el restablecimiento de la movilidad entre categorías.
El último ascenso deportivo a Primera División fue el de Atlético de San Luis en 2019. El último descenso determinado por resultados deportivos correspondió a Jaguares de Chiapas en 2017.
La iniciativa menciona como antecedente el caso de Lobos BUAP. El club permaneció en Primera División después de cubrir 120 millones de pesos, luego de que el equipo que había obtenido deportivamente el ascenso no cumpliera con los requisitos de certificación establecidos para competir en la máxima categoría.
También refiere el caso del Atlante, que en 2026 obtuvo su lugar en la Liga MX mediante la adquisición del certificado de afiliación de Mazatlán FC.
El documento legislativo señala estos casos al describir la evolución de los mecanismos de acceso a la máxima categoría.
El 21 de septiembre se realizó en el Senado el conversatorio “Fuera de lugar: ¿Por qué es injusto cancelar el ascenso y descenso en el futbol?”, con la participación de legisladores, futbolistas, clubes de Expansión, abogados, periodistas y exjugadores.
Durante el encuentro se abordaron aspectos deportivos, laborales, económicos y jurídicos relacionados con el ascenso y descenso. La Federación Mexicana de Futbol y la Liga MX fueron invitadas al conversatorio, pero no participaron, de acuerdo con información publicada por La Jornada.
Entre los temas planteados estuvo la posibilidad de establecer requisitos de infraestructura, solvencia, seguridad, administración y licenciamiento para los clubes que aspiren a competir en una categoría superior.
También se planteó la utilización de mecanismos económicos de compensación para los clubes que desciendan. La presentación de la iniciativa no modifica de manera inmediata el sistema de competencia del futbol mexicano.
En caso de que la reforma sea aprobada, las Asociaciones Deportivas Nacionales tendrían un plazo de 120 días para armonizar sus estatutos y reglamentos.
Los torneos que se encuentren en curso al momento de la entrada en vigor del decreto concluirían conforme a las reglas con las que fueron iniciados. El nuevo mecanismo tendría que aplicarse, como máximo, a partir de la primera temporada completa que comenzara después de ese periodo.
La iniciativa tampoco determina qué clubes ascenderían o descenderían ni establece el número de equipos involucrados.
El cambio propuesto consiste en establecer en la legislación que las estructuras profesionales con dos o más categorías deberán contar con mecanismos de promoción y descenso, bajo reglas definidas por las asociaciones deportivas y sujetas a los principios establecidos en la ley.
FCM