Alejandro Burillo Azcárraga fue uno de los empresarios más influyentes en el ámbito deportivo, de los negocios y de los medios de comunicación en las últimas décadas, como fundador y presidente de Grupo Pegaso, un conglomerado con presencia en múltiples sectores.
Durante varios años el “Güero”, como era conocido públicamente, fue uno de los hombres más cercanos a su primo Emilio Azcárraga Jean y a su tío Emilio Azcárraga Milmo, con quienes fungió como una pieza clave en la estructura operativa de Televisa.
Burillo Azcárraga también tuvo un amplio recorrido en la industria del deporte ya que, mediante su grupo, fue dueño del Atlante, su equipo más emblemático, así como del León, Irapuato y Veracruz en diferentes etapas bajo el modelo de multipropiedad.
Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento de Alejandro Burillo Azcárraga, figura relevante del ámbito empresarial y del futbol profesional en México.
— La Afición (@laaficion) April 16, 2026
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¿Qué otros negocios y experiencia tenía el “Güero”?
A diferencia de otros miembros de la familia Azcárraga, Burillo no siguió el camino de una licenciatura en administración o finanzas en México, ya que desde muy joven se integró a las áreas técnicas, de transmisiones y administrativas de Televisa.
Se le consideró un experto en ingeniería de comunicaciones por oficio, habiendo aprendido el manejo de satélites y redes de telecomunicaciones directamente en la operación global de la empresa familiar.
Para 1991, se convirtió en una de las figuras clave de la compañía al ocupar la Vicepresidencia Ejecutiva de Grupo Televisa, consolidando su liderazgo en la toma de decisiones estratégicas.
Su interés por la educación y las artes lo llevó a fundar y presidir el Centro de Cultura Casa Lamm en 1994, para después incursionar en distintos negocios, incluso algunos desapegados de su formación técnica inicial.
Para 1996, fundó Grupo Pegaso, su holding personal con el que comenzaría a operar fuera del paraguas de Televisa; un par de años después lanzó Pegaso PCS, empresa de telefonía móvil que se convirtió en la primera competencia directa para Telcel en México.
A través de su marca Aba Sport, se encargó del equipamiento oficial de la Selección Mexicana, incluyendo el icónico diseño de la "Piedra del Sol" para el Mundial de Francia en 1998.
Su salida definitiva de Televisa ocurrió a inicios del milenio, cuando vendió su participación accionaria que ascendía a aproximadamente el 25 por ciento a su primo, Emilio Azcárraga Jean, por cerca de mil 200 millones de dólares.
Incursiones en otros negocios
Luego de salir de la empresa familiar, en 2002 vendió la mayoría de Pegaso PCS a la española Telefónica, lo que dio pie al nacimiento de Movistar México, donde fue socio local y consejero.
Ese mismo año su trayectoria dio un giro radical, ya que fue nombrado presidente de la Comisión de Selecciones Nacionales, donde implementó un plan de reestructuración profunda para el representativo nacional.
Sin embargo, su extensión en los negocios se amplió al sector financiero; durante 2003 consolidó su participación en este rubro como socio principal de Ixe Banco y el Laredo National Bank.
Para el año 2007, el “Güero” alcanzó uno de sus mayores hitos deportivos al mudar al Club Atlante a Cancún, Quintana Roo, donde se coronó campeón de la Liga MX ese mismo año.
Madurez en los negocios y legado en el tenis
Entre 2010 y 2015, Burillo se enfocó en el crecimiento de Mextenis, consolidando el Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco como el torneo de mayor prestigio y relevancia en Latinoamérica.
En años recientes, inauguró la Arena GNP Seguros en Acapulco, la nueva sede del Abierto Mexicano tras años de gestión y promoción del complejo; en el último par de años mantuvo su rol activo como presidente de Grupo Pegaso.
Supervisó negocios en aviación, mediante Transportes Aéreos Pegaso, y en el sector tecnológico, manteniendo su visión empresarial hasta la noticia de su sensible fallecimiento.
CIG