La comunidad deportiva y empresarial en México reconoció el legado de Alejandro Burillo Azcárraga. Hombre ligado al fútbol profesional y al tenis, no solo con puestos directivos sino invirtiendo y concretando negocios, permitió a varias ciudades tener un espectáculo cercano a la alta calidad, entre ellas, Tampico y la región conurbada del sur de Tamaulipas.
El propietario de Grupo Pegaso se convirtió en una pieza clave para un intento realizado por inversionistas de la localidad de posicionar a la plaza en la Primera División. Si bien no participó directamente en la directiva, abrió todas las gestiones para el proyecto denominado “Jaibos del Tampico-Madero”, creado en el 2005 y participando en la Primera A, la categoría de plata.
Todo se gestó cuando concluyó el año futbolístico y el corporativo propietario de los Potros de Hierro del Atlante decidió deshacerse de algunos equipos repartidos en divisiones inferiores. Tras llevar una filial a Neza, siendo la sede el estadio mundialista mexiquense en 1986, se gestaron los primeros contactos con Emilio Pozo Pier, animado por un grupo de dueños de capital de la región.
Siendo una cara nueva que con sus propios recursos buscaba el renacer de la institución luego de mudanzas previas en 1990 (jugando en el máximo circuito), 1994 y 2002, se concretó la operación de compraventa, adquiriendo los derechos federativos y trasladando a parte de los jugadores, más la incorporación de otros elementos, al puerto tamaulipeco.
Dirigidos por José Luis “Chocolate” Hernández, cuya capacidad de conformar equipos competitivos sirvió de mérito para tomar la dirección técnica, la actividad a la cancha del Estadio Tamaulipas renació una nueva esperanza de ver a la institución entre los clubes más importantes del país, a través del ascenso deportivo.
El movimiento se gestó no solo mediante el convencimiento. Tanto los involucrados y gente muy allegada a “El Güero”, el cariño de Alejandro por Tampico, una ciudad a la cual le tenía un enorme aprecio, fue factor determinante, impulsado a través de la familia Azcárraga, de mucha presencia en la localidad. De ahí, dio todas las facilidades para el cambio de plaza.
Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento de Alejandro Burillo Azcárraga, figura relevante del ámbito empresarial y del futbol profesional en México.
— La Afición (@laaficion) April 16, 2026
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Mientras el equipo competía en la cancha, los nuevos directivos hicieron todo el esfuerzo para lograr pagar el valor del club a Burillo. A principios del 2007 se finalizó el procedimiento, quedando de manera definitiva desligado el también ex directivo de la Federación Mexicana de Futbol.
Esa etapa terminó abruptamente en el 2009. Dentro de ese lapso solamente llegó a una Liguilla un año atrás, tuvo tres propietarios posteriores a Pozo Pier y bajo el mandato de Miguel Ángel Martínez, la FMF la desapareció bajo el argumento de una reestructuración de la Liga de Ascenso.
Así terminó el tercer intento en el cronograma futbolístico celeste por recuperar su lugar en el escalón principal del balompié profesional de paga en el país, cómo también, la aportación de Burillo Azcárraga a su querido Tampico.