Cuatro años de cámaras encendidas, de historias abiertas, de emociones sin maquillaje. Eso es Rómpete la madre, el documental dirigido por Daniela Uriza y acompañado desde la entraña por Mariana Caballero, que tuvo su premier con algo más potente que cualquier alfombra roja: verdad.
No es una película sobre boxeo. Es una película sobre pertenecer.
Mariana Caballero tomó el micrófono sin artificios. No habló como productora ni como promotora. Habló como mujer que entendió, casi por accidente, que el boxeo le iba a cambiar la vida.
Recordó que durante décadas a las mujeres no se les permitió subir oficialmente a un ring. Que en los años ochenta Laura Serrano tocó una puerta que apenas se abrió en 1999, cuando el boxeo femenil fue reconocido en México. Y que después vinieron nombres como Ana María Torres, Mariana Juárez y Jackie Nava, mujeres que empujaron hasta que esa puerta no volvió a cerrarse.
"No fue un deporte diseñado para nosotras", dijo en esencia. "Y aun así, aquí estamos. Y somos muy buenas".
Guadalupe Martínez habla sobre su participación en el documental 'Rómpete la madre'
— La Afición (@laaficion) February 12, 2026
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Confesó que jamás imaginó que cruzar la puerta de un gimnasio en Monterrey definiría su vida. Que el boxeo no fue un sueño de infancia, sino un descubrimiento que terminó por moldearle el carácter.
"Que cuando suene la campana no hay quien nos pare", expresó. Y luego la frase que da título al documental, sin pudor y sin metáfora innecesaria: hay que estar listas para romperse la madre, literal y figurativamente.
Porque a veces el no que te dicen no es sentencia. Es combustible.
Daniela Uriza: no es feminismo de pancarta, es amor
La directora del documental fue clara y serena. Este documental, explicó, puede parecer una bandera feminista, pero es algo más elemental. Es amor. Amor por lo que haces, por el oficio, amor que termina siendo más fuerte que el odio.
Reconoció que la película está construida por grandes mujeres —Mariana Caballero, Ibeth la Roca Zamora, Camilla Panetta, Lupe Martínez— pero también por hombres que entendieron la causa sin sentirse amenazados.
Aquí no hay guerra de géneros. Hay pasión compartida.
Lupita Martínez: los golpes que no salen en la transmisión
Y luego está Lupita. Campeona, madre, mujer. Ella no actuó. Vivió.
El documental la siguió en su cotidianidad: la emoción cuando anuncian una pelea, la frustración cuando la decisión no favorece, el cansancio, la presión. Todo.
"Los golpes más fuertes se reciben abajo del ring", soltó sin dramatismo.
Habló de favoritismos que duelen. Pero más le duele el tiempo que no vuelve: cumpleaños perdidos, fechas familiares sacrificadas, la necesidad de que cada cinturón valga la ausencia. Ser campeona no era un capricho. Era una explicación para sus hijos. Eso no se contabiliza en récords.
Mauricio Sulaimán: una frase que es cultura
Mauricio Sulaimán lo entendió desde otro ángulo. "Estoy muy emocionado, porque las campeonas de la vida que se suben al ring son verdaderamente un ejemplo de resiliencia, de aguante, de resistencia, y estoy muy orgulloso de todas ellas".
Mauricio Sulaimán, el presidente del CMB, describe lo que significa el documental 'Rómpete la madre'.
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"Romperse la madre" no es una grosería. Es una radiografía cultural. "Es un una frase que describe muy poderosamente lo que es este documental, esta película, esta vivencia, esta inspiración para entender que todos podemos salir, y si te rompes la madre, vas a tener éxito", declaró el presidente del CMB.
El documental recoge esa energía. No la suaviza. Lo que realmente cuenta
Rómpete la madre no romantiza el sacrificio ni convierte el dolor en eslogan. Lo muestra. Muestra mujeres que entrenan mientras crían hijos. Que pierden y regresan. Que lloran y se vuelven a vendar las manos.
Cuatro años de trabajo para contar algo que lleva décadas gestándose.
En un país donde el boxeo fue territorio masculino durante demasiado tiempo, esta película no busca aplausos condescendientes. Busca respeto. Y lo consigue sin gritar.
Porque al final, arriba o abajo del ring, todos entendemos esa frase. Algunos la padecen. Ellas la transformaron en legado.
RGS