Cultura

Victoria Montesinos muestra en Torreón su exposición 'El cielo es el límite'

La artista mexicana, radicada durante décadas en Estados Unidos, presenta una selección de obras en Casa Mudéjar, donde reúne cielos abstractos, flores y figuras femeninas.

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Después de varias décadas de desarrollar su carrera artística principalmente en Estados Unidos y Europa, la pintora mexicana Victoria Montesinos regresó a México para presentar en Torreón su exposición "El cielo es el límite", una muestra que reúne distintas etapas de una trayectoria marcada por la figura humana, las flores y, más recientemente, los cielos abstractos.

La exposición representa para la artista una oportunidad de reencontrarse con el país donde nació y con el público mexicano.


Del retrato a las mujeres misteriosas

Montesinos recordó en entrevista con MILENIO que su carrera comenzó ligada al retrato y que durante años llegó a pintar a numerosas personalidades, hasta que en 1983 decidió cambiar de rumbo y comenzar a desarrollar una propuesta más personal.

“Dejé de ser retratista, porque yo era retratista y casi pinté, de veras, a medio México”.

A partir de entonces comenzó a crear personajes femeninos de apariencia misteriosa, inspirados en otra época. Aquella nueva propuesta llamó la atención de representantes que la llevaron a Nueva York, donde alcanzó reconocimiento por sus pinturas de mujeres.

La artista continuó trabajando durante décadas y, alrededor del año 2000, volvió a transformar su lenguaje pictórico para concentrarse en las flores, obra que también tuvo una importante recepción comercial y de la que se realizaron numerosas litografías.

Sin embargo, sería un acontecimiento completamente inesperado el que la llevaría a descubrir el tema central de su exposición actual.

La pandemia la llevó a pintar el cielo

En enero de 2020, Victoria Montesinos viajó a Florida para participar en unos cursos. Apenas 15 días después comenzó el confinamiento provocado por la pandemia de covid-19.

El lugar donde tomaba sus cursos cerró y la artista quedó prácticamente aislada en una pequeña casa que rentaba. Sin posibilidad de salir más allá de lo indispensable, encontró en una ventana y en el paisaje una nueva fuente de inspiración.

Frente a ella tenía un jardín y, sobre todo, el cielo.

“Por la ventana me quedaba viendo el cielo. Y los atardeceres de Florida son una maravilla", Fue entonces cuando decidió comenzar a pintar cielos.

Aquellas obras evolucionaron hacia composiciones abstractas en las que el color y las formas adquirieron protagonismo. La propuesta comenzó a venderse y Montesinos decidió recuperar una frase que sintetizaba aquella nueva etapa: El cielo es el límite.

“Empecé a pintar cielos que, claro, son abstractos. Y empecé a vender cielos”.

Aunque la exposición toma su nombre de esta serie, la muestra también conserva parte de su producción figurativa, particularmente aquella relacionada con las mujeres que marcaron una etapa importante de su carrera.

Un regreso a México después de décadas

Exponer nuevamente en México tiene un significado especial para Montesinos, quien explicó que ha vivido aproximadamente 50 años en Estados Unidos, donde desarrolló gran parte de su trayectoria y realizó numerosas exposiciones.

Su última exposición en territorio mexicano, recordó, habría ocurrido en la década de los noventa, alrededor de 1996.

“Hace mucho que no expongo en México y cometí el error, sí, de desconectarme”.

Por esta razón consideró que la invitación para presentar su obra en Casa Mudéjar representa no solamente una oportunidad profesional, sino también una forma de recuperar el vínculo con su país de origen.

La artista incluso se definió con contundencia al hablar de su lugar dentro de la pintura nacional: “Yo soy una de las mejores pintoras mexicanas que quedan”.

Para Montesinos, que su obra haya sido seleccionada para esta exposición constituye además una validación a su trayectoria.

“Es una gran validación que te elijan, porque le interesó mi arte, porque le gusta, porque piensa que soy importante”, señaló.

Pintar no depende de las musas

Lejos de considerar la creación artística como un momento exclusivamente ligado a la inspiración, Montesinos asegura que su proceso creativo tiene como base la disciplina.

“Yo le llamo disciplina y tener que hacerlo, porque es mi trabajo, es mi vida”.

La pintora señaló que lee constantemente, piensa sobre diferentes temas y encuentra en esas reflexiones elementos que posteriormente pueden convertirse en una obra.

Su trabajo, además, mantiene un diálogo entre la imaginación, la realidad y las emociones, una idea que también aparece en el texto que acompaña la exposición.

El cielo es el límite, para Montesinos pintar representa un espacio donde “el amor y la pasión cobran vida”, además de un diálogo permanente entre la artista, los temas que la inspiran y el espectador.

La exposición plantea que cada obra constituye una búsqueda y una conversación que puede transformarse en un lenguaje visual capaz de despertar emociones y generar distintas interpretaciones.

Una infancia rodeada de cine y arte

La relación de Victoria Montesinos con las artes comenzó desde su infancia.

Originaria de la Ciudad de México, recordó que desde niña dibujaba constantemente, incluso al grado de recibir llamados de atención de sus maestras porque se dedicaba a retratarlas durante las clases.

Su formación artística también estuvo vinculada directamente con el cine mexicano, debido a su padre, Fernando A. Rivero, quien fue escenógrafo y posteriormente director de cine.

Montesinos recordó que su padre participó en la escenografía de Santa, considerada la primera película sonora del cine mexicano, y que posteriormente desarrolló una importante carrera como director.

Su infancia transcurrió así entre estudios cinematográficos, actores y figuras de la época.

Recordó las visitas que realizaba junto con su padre a reuniones donde convivía con personajes relacionados con el cine mexicano y cómo desde pequeña tuvo contacto directo con ese mundo.

“Estoy muy acostumbrada al arte en general, yo amo el arte”, expresó.

Una exposición sobre imaginación y libertad

En El cielo es el límite, la artista reúne elementos que han acompañado diferentes momentos de su trayectoria y los convierte en un diálogo entre lo figurativo y lo abstracto.

Para Montesinos, la figura, la naturaleza y la abstracción dejan de ser elementos aislados y se transforman en símbolos de libertad, sensibilidad y transformación.

La exposición también plantea que el cielo no representa un destino, sino una metáfora de las posibilidades de crear, sentir y trascender los propios límites.

Cada lienzo se convierte así en una invitación a detenerse y contemplar, en un espacio donde la realidad y la imaginación pueden encontrarse.

Con El cielo es el límite, Victoria Montesinos no solamente presenta una nueva etapa de su producción artística; también regresa a México para reencontrarse con una parte de su propia historia, después de una trayectoria de décadas construida entre México, Estados Unidos y otros escenarios internacionales.


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Alejandro Castañeda Alvarado
  • Alejandro Castañeda Alvarado
  • Reportero de a pie; egresado de Ciencias de la Comunicación de la FCPyS -UAdeC. Criado entre La Laguna y Zacatecas; hincha de Santos, músico frustrado y contador de historias desde la trinchera del periodismo.
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