José Trinidad Camacho (Guadalajara, 1961), mejor conocido como Trino, recuerda el Mundial de 1970 en México. Era un niño y desde entonces ha sido un apasionado del futbol, como lo ha mostrado desde hace años en sus tiras deportivas.
El monero charla con MILENIO sobre El tercer mundial de Trino (Aguilar), en el que aborda el deporte desde muchos ángulos con su humor característico, por lo que dice que no es un libro sólo para los amantes del balón, sino para todo tipo de lectores.
“Viví el Mundial de 1970 y confieso que apenas me acuerdo, pero mi papá me llevó a ver el partido de Brasil e Inglaterra al Estadio Jalisco. Recuerdo ciertas cosas: a lo que olía el estadio, la gente, la samba. Esa parte en la que cuando tienes nueve años realmente estás en todo, pero no en el partido. Luego pasa esta jugada de Gordon Banks o el gol de Brasil y no lo vi porque estaba volteando para otro lado (risas). Eso pasa cuando vas al estadio en vivo y no hay tantas repeticiones y celulares como ahora”, comenta.
En el tercer mundial de Trino, el caricaturista aborda temas como las mamás de los árbitros, los recogebalones o el VAR.
“Hace poco saqué un cartón sobre el pato Merlín, sobre que lo confundían y hacían tostadas de marlín con él. Mi trabajo tiene que ver con todo lo que hay alrededor de la cuestión popular y que se va haciendo leyenda dentro de un Mundial de futbol, como lo que ha pasado en este, por ejemplo, con la pausa de hidratación. Me está dando mucho material”.
Los temas
Trino ha publicado tres libros sobre los mundiales que ha disfrutado, Sudáfrica, Qatar y este último.
“Cada uno tiene un enfoque diferente, aunque siempre es el futbol el principal. Lo que estoy haciendo en mis tiras deportivas últimamente no va sobre resultados; no me interesa dibujar a la chivita, el zorrito o el águila. Me interesa hablar de los entretelones del futbol, lo que hay detrás, la afición, más sobre los recogebalones, el VAR, etcétera.
“Es un libro que, lo digo por mis tías de Atotonilco que me dicen: ‘Ay, mijito, no lo voy a comprar porque yo no quiero saber de resultados de fútbol’. No tiene nada que ver con jugadores o tácticas, es simplemente hablar de todo lo social que hay detrás. Me da gusto que a la gente que no le interesa el futbol se ría, porque nos vuelve locos a los que nos gusta y también a los que lo odian. Pero hay mucha tensión por ver a 22 chatos ahí peleándose por un baloncito y queriéndolo meter a un rectángulo; de eso va, de todo lo que hay alrededor”.
Sobre este mundial que se juega en México, Estados Unidos y Canadá, Trino opina: “Las ciudades se vuelven otra cosa y me da un poquito de tristeza o melancolía. No es el de 1986, donde veías en Guadalajara a los brasileños, a los franceses; había visitas de todo el mundo y se prolongaba. Ahora creo que es una probadita muy chiquita. En 1986 realmente se vivía un ambiente mundialista en el país. Ahora está demasiado dividido y lejos todo. Es como cuando vas y pides una torta en un lugar nuevo y apenas tiene una embarrada de jamón y una cosita de nada de mayonesa, y te sabe nomás a puro bolillo seco”.
Lo correcto
El monero afirma que todo lo que publica tiene que ver con una situación social y política: “Mis cartones van contando cosas actuales, que tienen mucho que ver con la 4T, Enrique Peña Nieto, Vicente Fox y Calderón. Me enfocaba mucho en las noches del PAN, luego en los robos del PRI y luego en esta parte extraña de la 4T, en la que pareciera que estamos regresando nuevamente a las viejas costumbres y el huachicol. El mío no es un cartón coyuntural, es un cartón que apela más al humor, porque los mexicanos parecemos que vivimos en un déjà vu eterno. Es más, cuando publico tiras del Rey Chiquito o de Policías y Ladrones de la época de Fox, creen que hablo de la 4T. Todo embona porque los políticos siguen robando”.
Comenta que han querido funarlo en redes sociales y que lo desinvitaron de una televisora por criticar a la FIFA. “De qué tienen miedo si yo realmente no soy político, yo voy a hablar de mi libro, pero ahora la piel es muy delgada. El otro día hice un chiste, que obviamente sí es clasista, pero son los riesgos del humor. Puse que en el FanFest todos los tapatíos decían: ‘Es que no nos dejaron entrar porque los boletos están carísimos, pero si nos dejaban, entrábamos y les gritábamos el grito prohibido’ y comenzaron a criticarme, pero ¡oye, es un chiste!”
“El humor debe correr riesgos y hay gente que se va a agarrar siempre para quererte funar por lo que sea, pero no me interesa. La verdad es que no quiero ser un humorista políticamente correcto todo el tiempo y se vuelve uno un tío panista, ¡qué hueva!”
Trino habla de la selección mexicana y su futuro en el torneo. “Cambió mucho mi perspectiva porque fui al estadio con Jis para ir a ver a México contra Corea. Yo soy del Atlas y soy muy crítico de mi equipo: jugamos bonito, nos golearon, pero jugamos muy bonito. No, mejor no quiero jugar bonito, quiero ganar y estuvo muy bien parado México”, agrega.
El monero habla del tema de su próximo título, que presentará en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara: “Es de un tema muy mexicano: el de comer en la calle. Es el libro del taquero, un personaje que tengo, del que se sospecha que sus tacos son de perro. Se llama Guía del Gourmet Callejero y trae tiras que no están publicadas en ningún lado. Y para el próximo Mundial, que va a ser tripartita entre Marruecos, Portugal y España, espero sacar también el libro para esa época”.
hc