Con la dirección de Armando Estrada, la compañía Serendipia Teatro se presentará el próximo 15 de febrero a las 18:00 horas en La Estética Foro Escénico en Torreón, Coahuila, con el estreno de la obra 'Hoy se murió mi tortuga', de la dramaturga Valeria Fabbri.
Una segunda función en el mismo foro y a la misma hora se realizará el primero de marzo. Los boletos ya se encuentran disponibles en preventa y también podrán adquirirse en la taquilla del recinto cultural.
En entrevista para MILENIO, el actor Sebastián Valero y Reyna Serrato, asistente de dirección, comentaron que se trata de una tragicomedia donde se explora que el amor que se promete no es tan incondicional como se refiere.
“Nuestro colectivo está haciendo una función que se llama Hoy se murió mi tortuga, el texto es de la autora Valeria Fabbri. Se trata sobre dos jóvenes que, en su primer encuentro, prometen estar juntos hasta que se muera una tortuga que adoptan. Dicen que el amor va a ser incondicional y será muy bonito y pues es como el desenlace de esta historia desde el enamoramiento, la etapa de la relación”, describió Reyna Serrato.
El actor Sebastián Valero, quien interpreta a Roberto, dijo que es uno de los protagonistas de la historia de una pareja adulta, aunque no necesariamente se trata de una relación madura y eso se refleja en una tragicomedia que no es realista.
“Todo mundo aspira a ser maduro pero no lo somos y menos enamorados, porque muchas veces nos comportamos como niños caprichosos y cuando hay un conflicto, o cuando las condiciones cambian, el amor que uno promete parece que no era tan incondicional como se prometía”.
“La responsabilidad, yo creo que ahí, en ese caso es de todos, de los dos y eso me parece como el punto del asunto que, el amor es tanto que no podemos con esa responsabilidad, y se la atribuimos a un agente externo”.
En ese punto aparece el tercer personaje, la tortuga. Interpretada por Eduardo Garay, la tortuga mantiene una proclividad sobre lo que es y lo que puede o no hacer, llevando un dilema existencial junto a sus intereses, su amor por la humana que la adoptó, siendo extremadamente culta.
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