Súper Chido nació un 7 de febrero de 1995 en las oficinas del diario La Opinión, ahora Milenio Laguna, bajo el lápiz de Eduardo San Román, quien desde pequeño mostró cualidades en el dibujo que luego presentó su talento en la primera oportunidad que tuvo como colaborador del periódico.
Dibujando rostros de sus compañeros en la escuela, incluso a profesores, San Román pasó de hacerlo como diversión, a realizar caricatura política reflejando temas de injusticia y sociales mediante el personaje enmascarado de Súper Chido y su fiel acompañante, Súper Rito.
Sin la ayuda de poderes, estos verdaderos héroes laguneros durante 23 años han entretenido a infinidad de personas de todas las edades señalando a manera de sátira los problemas de la región.
Luego Eduardo San Román decidió expresar el proyecto de una historieta junto con una columna de chistes llamada "La Discada", idea que no fue desaprovechada y sigue vigente hasta en la actualidad.[OBJECT]
"Propuse mi idea de crear un personaje de un luchador lagunero que fuera el héroe del barrio, que ayudara a la gente pobre, que denunciara las injusticias, a los políticos corruptos, a malandros y a los malos choferes de camiones. Me lo aceptaron y al siguiente día me publicaron por primera vez".
Aunque comenta que dibujar diariamente a Súper Chido durante 23 años llega a ser esclavizante, ya es una actividad que forma parte de su vida y de la que no piensa retirarse aún pues más que un trabajo, es un momento de diversión y por el cual le da para vivir.
“Realizar este personaje se ha convertido en una costumbre diaria como desayunar o comer. Siento que eso ha formado una cordura mental y algo que me estabiliza físicamente”.
“Para mí es muy satisfactorio más que todo el reconocimiento de los lectores, que me vean en lugares públicos y que me platiquen lo que les gusta de mi trabajo. Más que la fama o el dinero, lo que siempre me ha interesado ha sido que la gente considere como parte de la esencia lagunera”.
Como proyecto a futuro se encuentra colocar al Súper Chido como dibujo animado, por lo que ya está observando diferentes opciones para determinar cuál será la mejor.
A su parecer, los caricaturistas, también llamados moneros, son personas que tienen una edad considerable existiendo una brecha entre las nuevas generaciones que cada vez se interesan menos por esta actividad, debido principalmente a la falta de oportunidades en los medios.
“Los jóvenes que llegan interesarse por esta labor se desaniman muy pronto, sin embargo yo en cada oportunidad los estimulo a que sigan adelante y les muestro que hay otras posibilidades inclinadas a las nuevas tecnologías como los medios electrónicos, las redes sociales, haciendo sus propios trabajos, además de la opción de la animación”.
Eduardo San Román sigue bajo la misma técnica de dibujar sobre una hoja de papel con lápices de colores para luego digitalizar y retocar la historieta con la ayuda de su computadora, pues menciona que otros colegas suyos ya utilizan aplicaciones de dibujo mediante dispositivos móviles.
dcr