“Salvar el fuego”, es la novela de Guillermo Arriaga con la que recientemente ganó el Premio Alfaguara en la que se narra la historia de Marina y José Cuauhtémoc, una coreógrafa de la alta sociedad que aún cuando ya está casada y con hijos llega a relacionarse con un homicida condenado a varios años de cárcel. Cada uno de ellos representa los lados opuestos de un México dividido. En el libro el lector encontrará una particular reflexión sobre el aislamiento, los celos, el miedo, el crimen y el racismo.
Arriaga compartió: “Haber recibido el Premio Alfaguara me honra mucho ya que es quizás el premio más prestigioso en lengua española. Por otro lado la respuesta del público al libro ha sido muy favorable, he recibido mensajes positivos y reseñas de varios países que me tienen muy satisfecho”. Agregó que actualmente está cien por ciento dedicado a la promoción de este libro, “hago alrededor de diez entrevistas diarias, elaboro lives y podscats”, de manera que trabaja mucho desde casa. Lamentó que este año tenía pensado producir la cinta “A cielo abierto”, que dirigirían sus hijos Mariana y Santiago, sin embargo por razones de la contingencia tuvo que posponerse el rodaje.
Respecto a los momentos que se viven ante el covid-19 destacó: "Creo que la pandemia nos ha demostrado que hay una profunda desigualdad en el mundo, muchos tenemos la fortuna de poder encerrarnos pero no todos tienen ese privilegio. Hay escenas de imágenes de países de primer mundo que tiene que salir a trabajar. Ojalá la pandemia nos sirva para crear un sistema económico de más oportunidades y un sistema de salud que pueda prever contingencias como esta".
El oficio de narrador
Arriaga mencionó que siempre ha sido un hombre de historias, “uno escribe lo que puede, uno trata de ir hacia los temas y formas narrativas que sabe que puede hacer. No soy una persona que pueda hablar de conceptos e ideas como lo hacen quienes escriben ensayos, yo me explico en historias”.
Por otro lado dijo que para él no existe diferencia entre escribir una novela u otra, “yo siempre escribo de la misma manera todos mis libros. Mi punto de partida es tener muy claro de qué se trata la historia e ir descubriéndola. Después lo que hago es subordinar todos los elementos de la novela para contarla: La estructura, los diálogos, los personajes, el lenguaje... Siempre lo he hecho así”.
Respecto a “Salvar el fuego” agregó: “Las historias no se originan de un solo punto, son muchas capas que van a uniéndose y se va enriqueciendo desde muy diversas perspectivas. Reuní testimonios de amigos que se han dedicado al ballet como mi homónimo Guillermo Arriaga y Alberto Almeida, otros que han estado en la cárcel. El libro es resultado también de visitas que hice a la cárcel y cartas que recibí de la cárcel, todo lo junté y formó parte de la urdimbre de la historia que quería contar. Los que hemos sufrido violencia tenemos que entenderla. Me parece interesante hablar de las consecuencias terribles que provoca, aceptarla como una realidad en la especie humana y de lo que pasa en el país”.
Arriaga explicó que en su perspectiva, a pesar de su labor cinematográfica, no siente que haya una relación del cine en lo que escribe, “al contrario, me parece que hay una gran influencia del lenguaje literario en lo que he hecho en cine. En “Salvar el fuego”, por ejemplo lo más interesante funciona dentro de los personajes no fuera de ellos. Cuando escribo novela, no estoy tratando de que haya influencia cinematográfica en ellas”.
JMH