Tapalpa, Jalisco, pasó de ser un pueblo mágico tranquilo a ser conocido en el mundo como un lugar peligroso debido al operativo que se llevó a cabo en la zona, donde fuerzas federales abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Tras los hechos, el destino quedó con una imagen afectada por la violencia. Ante este escenario, los artistas Chisko Mojica y Lucrezia Fontana decidieron participar con un proyecto de arte para ayudar a quitar el estigma de "zona de guerra" al lugar.
“Yo nací en Tapalpa, tengo casa aquí y vengo muy seguido. Después de lo que sucedió, se comenzaron a hacer eventos para ayudar a quitarle la imagen de un lugar peligroso y las autoridades están apoyando mucho la cultura”, dice Chisko Mojica.
La muestra pictórica se compone de 23 piezas de mediano y gran formato, incluida una instalación central del artista Pablo Mojica.
“La exposición se montó en la Casa de Cultura, que es un gran espacio, y Lucrecia se trajo obras de Italia y colaboramos en una pieza con la intención de que la muestra llegue pronto a la Ciudad de México y a Puebla. Pero se nos hizo muy importante iniciar esta colaboración en Tapalpa con la connotación de ‘raíces’; es mi pueblo y el objetivo es hacer una diferencia y meter estos colores tan vivos; es un mensaje para decir que no todo es tristeza aquí y no todo es violencia o narco”.
Fontana opina: “Para mí, el arte siempre puede sanar algunas heridas en un pueblo o en una sociedad. La belleza de las obras y sus colores definitivamente ayudan”.
Dos visiones
Izak Reyes, curador de la muestra, dice que Raíces reúne la obra de dos geografías, dos memorias y dos lenguajes visuales que no buscan confundirse, sino reconocerse.
"Chisko mira hacia el territorio que lo formó. En su pintura, las aves, los gallos, los caballos, los nopales y las montañas no son ornamentos: son guardianes de una memoria que continúa respirando”.
Y añade: “Mientras que Lucrezia se aproxima a sus raíces desde una memoria en movimiento. Sus bosques eléctricos, figuras femeninas, animales, símbolos rituales y territorios amenazados construyen una cartografía donde conviven la herencia familiar, la espiritualidad y la conciencia política. Su pintura recuerda que la pertenencia no solo nace del lugar de origen: también puede surgir de aquello que elegimos escuchar, defender y cuidar”.
Para la artista italiana Lucrezia Fontana, raíces es una palabra que representa “un símbolo de pertenencia a una tierra, a una cultura, pero también a un viaje que te lleva a otros lugares, como para mí, desde Italia hasta México. Representar naturaleza, animales, raíces que llegan de otros lugares o para Chisko de su lugar, que es Tapalpa y la montaña y el México en general”.
De esta manera, Raíces plantea que la identidad no es una forma inmóvil, sino una construcción permanente que se transforma a través de los recuerdos, los desplazamientos, los afectos y los encuentros.
“Es una invitación a reconocer que existen raíces que nacen con la tierra, otras que viajan con la memoria y algunas más que comienzan a florecer cuando dos historias deciden caminar juntas”, explican los artistas.
Para florecer
Mojica también participa en el proyecto Tapalpa florece. “Vino después de lo que sucedió con El Mencho. El municipio invitó a diferentes artistas a colaborar y desarrollar murales y distintos proyectos y, como soy de aquí, intervine una escultura de Álvaro Cuevas y le dimos mucho color. Ahora voy a pintar las letras de Tapalpa que reciben a los visitantes con muchos colores y tengo programado un mural”.
Mojica asegura que tanto el gobierno estatal como el municipal coordinan actividades artísticas y culturales para reactivar la economía y el turismo local.
“Toda la gente sabe que sin el turismo no se vive y todos nos estamos poniendo las pilas. Es nuestro granito de aportación, hablar bien de Tapalpa. Hay muchos proyectos de arte y actividades que quieren realizar para quitarle a la zona todo ese ruido del narco y que la gente venga a disfrutar de un pueblo mágico muy hermoso”.
La exposición Raíces permanecerá abierta durante dos semanas en la Casa de la Cultura de Tapalpa, Jalisco.
BSMM