El arte es capaz de abrazar el dolor, transformarlo y convertirlo en un grito de resistencia. En el histórico Antiguo Colegio de San Ildefonso, la artista británica Penny Goring invade por primera vez en México con El desamor del amor / Unloving Love, una exposición que late con la crudeza de emociones universales: duelo, pérdida, violencia y renacimiento.
La muestra, curada por Laura Smith e impulsada por la Fundación Amparo y Manuel, conformada por 113 obras, y abierta hasta el 7 de junio de 2026, es una catarsis colectiva que invita a mujeres y al público en general a mirarse en el espejo de sus propias heridas, en el mes de la mujer.
Mariana Gómez, encargada de la museografía y representante de la Fundación Amparo y Manuel A.C. (AMMA), destila pasión al describir el debut individual de Penny Goring en México.
“Se presenta en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, la artista por primera vez en esta muestra individual aquí en México y celebrando su arte como artista mujer algo que vemos en esta exposición es su trabajo a lo largo de los años, así como sus inicios, con lo que vemos esta exploración y además de la expresión de toda la crisis que, como mujer ha vivido: su catarsis, su proceso de recuperación, cómo el arte ha sido terapia para ella, y todo ello lo transforma en emociones”.
A lo largo de la exhibición se perciben emociones de duelo, dolor y pérdida.
“Como artista trabaja en esas sensaciones y emociones hasta transformarlas con una enorme intensidad que hasta eriza la piel".
Nacida en 1962 en Londres, Goring, explica Gómez, ha dedicado más de tres décadas a un arte confesional que fluye entre dibujos, pinturas, poesía, collages, esculturas textiles y videos, siempre desde una urgencia vital.
“Todo lo que hace, siempre lo centra en las emociones. Es más fácil comunicar lo que siente al inventar figuras y lo transmiten".
La museógrafa, indica que la obra de la artista se mantuvo en la intimidad hasta su primera muestra en el ICA de Londres, en 2022, donde trazó un recorrido por traumas personales que resuenan globalmente, convirtiendo el lienzo en refugio y rebelión.
Crítica frontal
La exposición no se queda en lo íntimo; clava su mirada en lo social. Mariana Gómez resalta cómo Goring confronta con fuerza las sombras estructurales.
“Algo que también se percibe en esta exposición, es esa crítica que hace la artista a la discriminación, a las carencias que ha tenido en su país, lo que influye en sus trabajos y en los materiales que utiliza. Vemos un empoderamiento, además de una apropiación en sus obras, a través de las cuales, con una fuerza muy cruda y frontal, hace una crítica a todo esto”.
En el mes de la mujer, es relevante presentar su obra en la Ciudad de México, ya que hace una invitación para que las mujeres especialmente, visiten la exposición y tengan la experiencia para reflexionar sobre qué hacer con las ilusiones, que son universales.
“Todos hemos pasado por ellas, por lo que después de recorrer la exhibición, surgirán ideas de cómo transformar lo que sentimos, como una especie de terapia de recuperación”.
En piezas como la serie Amelia, dedicada a su ex amante fallecida por sobredosis, Goring se representa en figuras gemelas que encarnan ternura y crueldad, vida y muerte, usando materiales humildes que reflejan precariedad económica y austeridad británica.
Sus muñecas textiles, autorretratos rígidos y protectores, materializan crisis físicas y afectivas, mientras su poesía, directa y con humor sombrío, critica la misoginia y el control desde macros digitales inspirados en cultura pop.
La discriminación por ser mujer no es un eco lejano; es el pulso de la muestra, precisa la museógrafa: “Podemos ver esta crítica que hace a la discriminación que ella ha sufrido por ser mujer; a la dominación y al machismo, de igual manera cuestiona el control económico”.
Es una mujer mayor que piensa en su trayectoria, poseedora de un arte muy habitual. Utilizar el arte como medio de expresión, pero también como recuperación”.
Empoderamiento
Gómez subraya que la artista “evoca cuerpos distorsionados en paisajes decadentes: flores marchitas, animales heridos, alter egos entrelazados en intimidad agresiva. Esta no es una obra de retrospección pasiva; es un empoderamiento crudo que trasciende edades, conectando a jóvenes con la experiencia de Goring en un diálogo visceral sobre violencia estructural y recuperación emocional”.
La exposición El desamor del amor / Unloving Love, brinda un recorrido por etapas de su producción, desde pluma hasta acrílico, de lo personal a lo político, la curaduría de Laura Smith subraya una lectura vehemente que desafía el feminismo institucionalizado.
Resultado de la colaboración entre Fundación AMMA, San Ildefonso, UNAM, Secretaría de Cultura federal y Gobierno de CDMX, esta muestra recuerda que el arte del dolor abre puertas al autocuidado y a la empatía compartida.
hc