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Jueves , 21.02.2019 / 19:06 Hoy

11 poemas de amor para enamorar a cualquiera

Día de San Valentín

Porque en Día de San Valentín no pueden faltar las frases infalibles para calar en un corazón, reunimos estos versos de poetas mexicanos, latinos y españoles.
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Un 14 de febrero sin palabras cursis no es 14 de febrero. Una de las cosas que más disfrutamos quienes tendemos al romance es dedicar versos de amor. Por eso, para celebrar este Día de San Valentín, hicimos esta selección de poemas infalibles.

Autores mexicanos, latinoamericanos y españoles que escriben de amor arrebatado, tierno, voraz o sutil.

PABLO NERUDA 

Soneto LXXXIX

Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos: 

quiero la luz y el trigo de tus manos amadas 

pasar una vez más sobre mí su frescura: 

sentir la suavidad que cambió mi destino. 

Quiero que vivas mientras yo, dormido, te espero, 

quiero que tus oídos sigan oyendo el viento, 

que huelas el aroma del mar que amamos juntos 

y que sigas pisando la arena que pisamos. 

Quiero que lo que amo siga vivo 

y a ti te amé y canté sobre todas las cosas, 

por eso sigue tú floreciendo, florida, 

para que alcances todo lo que mi amor te ordena, 

para que se pasee mi sombra por tu pelo, 

para que así conozcan la razón de mi canto.


JAIME TORRES BODET 

Mi corazón

Más allá de las cosas que contemplo

está mi corazón; la esencia suave

de lo que es mi corazón: un templo

destechado y sin nave.

Más allá del principio misterioso

de las ideas en el pensamiento

está mi corazón: un son de viento

sobre las ramas en reposo.

Más allá de la aurora presentida

está el amanecer de mi ternura,

más allá de la vida:

donde apenas empieza lo que dura.

Y lo que dura aquí, pronto se olvida…


JAIME TORRES BODET 

Paz

No nos diremos nada. Cerraremos las puertas.

Deshojaremos rosas sobre el lecho vacío

y besaré, en el hueco de tus manos abiertas

la dulzura del mundo, que se va, como un río…


GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER 

Amor eterno

Podrá nublarse el sol eternamente;

podrá secarse en un instante el mar:

podrá romperse el eje de la tierra

como un débil cristal.


¡Todo sucederá! Podrá la muerte

cubrirme con su fúnebre crespón,

pero jamás en mí podrá apagarse

la llama de tu amor.


LUIS CERNUDA

Contigo

¿Mi tierra? 

Mi tierra eres tú. 


¿Mi gente? 

Mi gente eres tú. 


El destierro y la muerte 

para mi están adonde 

no estés tú. 


¿Y mi vida? 

Dime, mi vida, 

¿qué es, si no eres tú?


GABRIELA MISTRAL 

 Besos (fragmento)

Hay besos que pronuncian por sí solos 

la sentencia de amor condenatoria, 

hay besos que se dan con la mirada 

hay besos que se dan con la memoria. 


Hay besos silenciosos, besos nobles 

hay besos enigmáticos, sinceros 

hay besos que se dan sólo las almas 

hay besos por prohibidos, verdaderos. 


Yo te enseñé a besar: los besos fríos 

son de impasible corazón de roca, 

yo te enseñé a besar con besos míos 

inventados por mí, para tu boca.



OCTAVIO PAZ 

Dos Cuerpos

Dos cuerpos frente a frente 

son a veces dos olas 

y la noche es océano. 


Dos cuerpos frente a frente 

son a veces dos piedras 

y la noche desierto. 


Dos cuerpos frente a frente 

son a veces raíces 

en la noche enlazadas. 


Dos cuerpos frente a frente 

son a veces navajas 

y la noche relámpago. 


Dos cuerpos frente a frente 

son dos astros que caen 

en un cielo vacío.


ALFONSINA STORNI 

La caricia perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa, 

se me va de los dedos... En el viento, al pasar, 

la caricia que vaga sin destino ni objeto, 

la caricia perdida ¿quién la recogerá? 


Pude amar esta noche con piedad infinita, 

pude amar al primero que acertara a llegar. 

Nadie llega. Están solos los floridos senderos. 

La caricia perdida, rodará... rodará... 


Si en los ojos te besan esta noche, viajero, 

si estremece las ramas un dulce suspirar, 

si te oprime los dedos una mano pequeña 

que te toma y te deja, que te logra y se va. 


Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, 

si es el aire quien teje la ilusión de besar, 

oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, 

en el viento fundida, ¿me reconocerás?



CARILDA OLIVER.

Me desordeno, amor, me desordeno

Se me va de los dedos la caricia sin causa, 

se me va de los dedos... En el viento, al pasar, 

la caricia que vaga sin destino ni objeto, 

la caricia perdida ¿quién la recogerá? 


Pude amar esta noche con piedad infinita, 

pude amar al primero que acertara a llegar. 

Nadie llega. Están solos los floridos senderos. 

La caricia perdida, rodará... rodará... 


Si en los ojos te besan esta noche, viajero, 

si estremece las ramas un dulce suspirar, 

si te oprime los dedos una mano pequeña 

que te toma y te deja, que te logra y se va. 


Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, 

si es el aire quien teje la ilusión de besar, 

oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, 

en el viento fundida, ¿me reconocerás?



JAIME SABINES 

Tú tienes lo que busco

Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo, 

tú lo tienes. 

El puño de mi corazón está golpeando, llamando. 

Te agradezco a los cuentos, 

doy gracias a tu madre y a tu padre, 

y a la muerte que no te ha visto. 

Te agradezco al aire. 

Eres esbelta como el trigo, 

frágil como la línea de tu cuerpo. 

Nunca he amado a una mujer delgada 

pero tú has enamorado mis manos, 

ataste mi deseo, 

cogiste mis ojos como dos peces. 

Por eso estoy a tu puerta, esperando.


JULIA DE BURGOS 

Te quiero

Te quiero... 

y me mueves el tiempo de mi vida sin horas. 


Te quiero 

en los arroyos pálidos que viajan en la noche, 

y no termina nunca de conducir estrellas a la mar. 


Te quiero 

en aquella mañana desprendida del vuelo de los siglos 

que huyó su nave blanca hasta el agua sin ondas 

donde nadaban tristes, tu voz y mi canción. 


Te quiero 

en el dolor sin llanto que tanta noche ha recogido el sueño 

en le cielo invertido en mis pupilas para mirarte cósmica, 

en la voz socavada de mi ruido de siglos derrumbándose. 


Te quiero 

(grito de noche blanca...) 

en el insomnio reflexivo 

de donde ha vuelto en pájaros mi espíritu. 


Te quiero... 

Mi amor se escapa leve de expresiones y rutas, 

y va rompiendo sombras y alcanzando tu imagen 

desde el punto inocente donde soy yerba y trino.

ASS

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