Tras la muerte del pintor mexiquense Luis Nishizawa sus hijos descubrieron material inédito del artista que forma parte de una colección privada, que permite acercarse un poco más a lo que representó, y es expuesta en el Museo de Arte Moderno del Centro Cultural Mexiquense (CCM) con el título "Nishizawa. Arte sin fronteras". Será llevada a la edición 45 del Festival Internacional Cervantino.
Sus hijos Luis y Gabriel Nishizawa Zepeda compartieron que su padre tenía guardadas en su taller obras y apuntes fechados desde los años 40, dan cuenta de sus inicios en la academia y son también el testimonio de los viajes que realizó.
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La muestra conformada por 187 piezas permiten ver al pintor de ascendencia japonesa en otra de sus facetas, lejos de los colores y los paisajes que lo caracterizaron pues dan cuenta de obras en carboncillo.
"Encontramos plasmadas todas sus facetas como artista, comprende una prolífica trayectoria que abarca todos los géneros, el paisaje, el ser humano en su vida cotidiana, desnudos, naturalezas muertas, fiestas tradicionales, así como su interés por fi estas religiosas de Semana Santa, proyectos de murales, dentro y fuera de nuestro país".
Pero también esa simpatía que se reflejaba en sus cuadros por quienes se dedicaban a las tareas fuertes, a las mujeres indígenas, a los hombres de campo porque sentía una identificación con el pueblo que vio desde pequeño cuando pastoreaba borregas.
Disciplinado y siempre preparado, el pintor realizó cuatro autorretratos, dedicados a sus hijos "sabía que tarde o temprano llegarían a nosotros". También comparten una serie de pinturas de pequeño formato en óleo que realizó durante su luna de miel con Eva Zepeda, quien fuera su esposa.
Gabriel Nishizawa expresó "el gran legado que dejó, ha sido tan vasto, tan lleno de matices que hemos decidido compartirlo para que a través de estas obras inéditas la gente pueda conocer sus inicios y entender mejor el recorrido que tuvo como artista".
Juan Manuel Reza González, curador de la obra, compartió que la exposición permite ver la evolución de Nishizawa, está conformada por 187 piezas y se dividen en siete temáticas recurrentes del artista durante su carrera que fue de 1942 a 2012, entre ellos, naturaleza muerta, bodegones, autorretratos y paisajes.
Da cuenta de cómo en 1964 puso en práctica técnicas japonesas. Esta obra es la que viajará al Festival Internacional Cervantino en su edición 45, como parte de las actividades que presentará el Estado de México, entidad invitada, pues fue uno de los más prolíficos artistas que trascendió en el extranjero.
MCLV