Como resultado de la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848), nuestro territorio nacional se redujo a menos de la mitad, tomando en cuenta la anexión de Texas como el vigésimo octavo estado de la Unión Americana, ocurrida en 1845. Cinco años después del fin de la guerra se concretó la operación mediante la cual EU adquirió California, Nuevo México y todos los territorios mexicanos al norte del río Grande, que ahora son los estados de Nevada, Arizona, Utah y Colorado.
¿En qué políticas se fundamentó la empresa expansionista estadunidense? La primera fue la doctrina Monroe, que se resume en la frase popular “América para los americanos”. En 1823 el presidente James Monroe anunció que los EU repelerían cualquier intento de colonización o intromisión por parte de un país europeo hacia territorios dentro del continente americano. México había sufrido diversas intervenciones europeas en sus primeros años como nación independiente, lo cual preocupaba a los estadunidenses.
La segunda doctrina que motivó a los estadunidenses para la invasión del territorio mexicano se conoce como Destino Manifiesto, el cual se origina en la creencia de los colonos de EU de que su destino era expandirse hacia el Oeste hasta alcanzar el océano Pacífico, para llevar hasta allí su forma de gobierno y su visión del mundo. La expresión fue acuñada por el periodista John O’Sullivan en 1845, cuando se refería al apoyo que tenían los texanos para independizarse de México y anexarse a EU.
Desde aquellos tiempos el expansionismo estadunidense fue reprobado y condenado como injusto por propios y extraños, entre quienes estaban Abraham Lincoln. En 1849 Henry David Thoreau (1817-1862), autor del célebre ensayo “Walden”, publicó un breve manifiesto titulado Desobediencia civil, en el cual explicaba su visión personal en contra de las leyes de su país que consideraba injustas. Thoreau estuvo preso por negarse a pagar impuestos al Estado, dado que consideraba que su conciencia no le permitía colaborar con un gobierno que aprobaba constitucionalmente la esclavitud y que había invadido a México para despojarlo de su territorio original. Thoreau escribió: “Bajo un gobierno que encarcela injustamente, el verdadero lugar para un hombre justo es la prisión”. Cuando su amigo y mentor Ralph Waldo Emerson fue a visitarlo a la cárcel, este le preguntó: “Henry, ¿se puede saber qué haces allí dentro?”, a lo que Thoreau respondió: “Waldo, más bien la pregunta es: ¿qué haces tú allá afuera?”.
El texto ha servido como fundamento para movimientos sociales desde Gandhi hasta Luther King, Buber y Goldman. Quizá en los tiempos que corren ahora no sería mala idea releer a Thoreau.