El historiador del arte Luis-Martín Lozano aseguró en entrevista con MILENIO que, Natasha Gelman fue la máxima coleccionista de Frida Kalho, por encima de Dolores Olmedo, ya que era más íntima y selectiva.
Con motivo de la plática que dio Charla Soles lejanos que se llaman: Frida Kahlo y Natasha Gelman, en el marco de la exposición de la Colección Gelman Santander, en el Museo de Arte Moderno, el experto y conocedor de dicho acervo, con argumentos cuestiona la polémica actual por su préstamo a España, desmitifica las narrativas sensacionalistas y defiende la propiedad privada, mientras resalta la deuda moral con el patrimonio cultural mexicano.
Luis-Martín Lozano, reconocido investigador, autor de obras fundamentales como Frida Kahlo. Obra pictórica completa, y experto en el muralismo y el arte moderno de México relata que conoció a Natasha Gelman (1912-1998), cuyo acervo ahora “es propiedad privada de la familia Zambrano, no del Estado; la cual cuentan con permisos del INBAL para exportación temporal, asegurando su regreso a México”.
¿Cómo recuerda a Natasha Gelman?
La conocí tras la muerte de su esposo Jacques en 1986, era una mujer increíblemente hermosa, una beldad, y creo que su apariencia no permitía conocerla en su interior, porque la belleza sugiere conclusiones inmediatas, que no son. Era afable, agradable y muy generosa prestando sus cuadros, apasionada por México.
Jacques Gelman y Natasha, se exiliaron, por separado, en México huyendo del nazismo y la guerra en Europa. Se conocieron y se casaron en 1941.
Eligieron México por su vibrante escena cultural posrevolucionaria, donde Frida Kahlo y Diego Rivera eran figuras centrales. Natasha, en particular, se apasionó por el arte mexicano como estatus y conexión personal. No fue casual Jacques le encargara a Diego el retrato de ella que empezó a pintar un año después de boda, el cual concluyó en 1943, significaba una puerta de entrada a esa élite artística
Jacques se reinventó como productor y distribuidor cinematográfico, no descubrió a Cantinflas pero sí produjo las películas; eso es un mito que desmiento. Su fortuna viene de ese negocio, directamente. Con los años se naturalizaron mexicanos.
Destaca Diego en mi pensamiento (1943) como la obra cumbre de la Colección Gelman. ¿Por qué es tan trascendente y cómo desmonta la idea de que toda la colección es "la más importante del arte mexicano"?
Es el autorretrato más célebre de Frida Kahlo después de Las dos Fridas, un momento culminante de su proceso creativo. Frida con Diego en su frente representa internacionalmente a la Colección Gelman.
Decir que son "300 obras maestras" es fantasioso. Hay que desestructurar esa imagen, la colección es valiosa por piezas como ésta, pero no toda en su conjunto.
¿Qué dice el retrato que Frida le pintó a Natasha?
Natasha Gelman tuvo varias obras de Frida (10 pinturas), incluyendo autorretratos icónicos. Colgaban en su casa, veía esas obras y todo su acervo como a los "hijos" que no tuvieron.
Su vínculo no fue gratuito. Frida la retrataba en 1943 en un cuadro pequeño, ignorado por expertos pese a su profundidad simbólica. Nadie ha escrito seriamente sobre ese retrato, paradójicamente eclipsado por el que le pintó Diego Rivera.
¿Natasha Gelman dijo que la colección era "para los mexicanos"?
Eso de que firmó su testamento en 1993 para "el pueblo mexicano" eso es sólo un rumor de "amigos". Bob Littman, quien quedó como albacea, prestó una vez las obras de la colección al Inba en 2007 bajo presión para exposición del centenario de Frida Kahlo, en el Palacio de Bellas Artes.
Asimismo, la facilitó también para su exhibición en el Museo Muros, un proyecto privado de Costco, pero la retiró por demandas de supuestos herederos. De ahí las piezas viajaron por el mundo, y no se quedaban en México por desconfianza institucional. Hoy, con la familia Zambrano, se presta al MAM con curaduría selecta, de no todo el legado, hay que decirlo.
La primera vez que se mostró la Colección Gelman fue en 1992, en el Centro Cultural Arte Contemporáneo, en Ciudad de México.
¿Qué opina sobre los cuestionamientos acerca de la salida de la colección a Santander España?
La prensa especula sin base, leía que un antropólogo hablaba de la conservación de las obras por la pigmentación, ese tipo de argumentos son irracionales, las obras de Frida han cruzado océanos y siguen intactas.
Considero que la presidenta Claudia Sheinbaum acertó al decir que es deseable que se quede en México, pero hay que negociar con los dueños.
Creo que la deuda moral es exhibir la colección Gelman más en México, generar confianza para préstamos futuros. Este golpeteo desacredita al Inbal y ahuyenta a los coleccionistas. Sin Ley Federal y las declaratorias de monumentos artísticos, ya se habrían ido. Esta polémica mina las relaciones institucionales y de los coleccionistas.