Ciudad de México /
De noche, por castillos de nubes
y una última terraza de luz de luna,
el sueño de viajes prohibidos,
una puerta, siempre cerrada,
ahora entreabierta, el peligro de otra vida,
un poema
de una existencia a la inversa,
donde la muerte no tiene guadaña,
es un amante sobre herraduras de oro
que te acaricia los pechos
y te extiende la alfombra de las estrellas
para que te tumbes allí,
luz por todas partes, hasta en los dientes
del predador, en las uñas
del asesino y en el cuchillo reluciente
que escribe la última palabra,
fuego, y entonces con tus ojos de nadie
ver sin llegar nunca a un fin,
ver quién eras.
Este poema forma parte del volumen Luz por todas partes, publicado por Ediciones La Otra, UANL.
AQ / MCB