Nacido en Tarragona, región al sur de Barcelona, la música del percusionista Raffa Martínez es una exploración constante y consciente de los ritmos autóctonos de diversas latitudes del mundo.
Raffa primero se relacionó con el folclore africano, pues estudió en Senegal y Costa de Marfil; de ahí ha pasado a la música afrocubana y la rumba catalana. En Latinoamérica se enamoró de los tonos producidos con instrumentos tradicionales, ya fueron mexicanos o andinos. Ahora se embarca en un proyecto solista, lanzando los sencillos “Tonantzin (Todo lo que tengo)” y “La luz (con am Garret)”, ambos parte de su álbum debut que será publicado en abril. Raffa nos habla más respecto a este proyecto y la base de lo que es su música:
— ¿Eres percusionista de conservatorio o autodidacta?
Puedo decir que soy autodidacta, pero yo estudié percusión de la forma tradicional. Me fui a África y tenía un maestro; allá, el tambor está muy vinculado a los eventos sociales y del pueblo. Yo aprendí un poco de escucha; primero fue un poco de técnica, pero luego era tocar un ritmo hasta tener las manos rotas, tras esto me hacía tocar un tambor con baquetas hasta que se me curaban las llagas de las manos y luego volvía a tocar con las manos... así fui aprendiendo. Aquí en Europa ha sido un estudio más formal, pero no una carrera musical en un conservatorio.
— “Tonantzin” tiene la referencia mexicana, el resto de los temas ¿la tienen de otros países?
El disco en general tiene influencias de diferentes tradiciones y culturas. “Tonantzin” es un canto que menciona a la madre Tonantzin y también la Pachamama, que son dos divinidades muy parecidas, de dos pueblos que han sido muy importantes en mi camino. Yo tengo un vínculo con México muy estrecho y también recibí mucho de la tradición maya y tolteca. Y está la tradición andina con la Pachamama. Decidí enlazar estas dos culturas porque la letra de esta canción es muy sugerente, lo que propone al oyente es que tenga una conexión más cercana a la naturaleza y las tradiciones antiguas.
— Para mí el arte verdadero toca lo sagrado sin necesidad hacerlo explícito, ¿cuál es tu punto de vista?
La música es un lenguaje universal y siempre puede sugerir o presentar paisajes que te llegan a conectar con lo sagrado o lo espiritual. A veces es un poco abstracta, no es necesario que entendamos literalmente lo que dice una canción. En mi caso, esto es bastante explícito, pero cada uno lo va a recibir como le parezca. Lo importante es expresar un mensaje y despertar las emociones con la música.
AMS