Ganador en 2013 del Premio de la Academia Francesa de Jazz como el mejor músico europeo y, dos años más tarde, del Premio Nacional de Músicas Actuales de España, el saxofonista y flautista Jorge Pardo es una de las figuras señeras de la fusión entre el jazz y el flamenco.
Colaborador durante más de dos décadas del guitarrista Paco de Lucía, mantiene una carrera solista que apunta en muy diversas direcciones, como lo ejemplificará el concierto que ofrecerá en el Foro del Tejedor.
Bajo la curaduría de la plataforma cultural Hutizilin Tejiendo Vidas, Pardo ofrecerá una presentación íntima acompañado por los músicos mexicanos Camilo Nu en la guitarra y Héctor Aguilar en las percusiones. Declarado amante de la Ciudad de México, dice en entrevista que lleva una larga amistad con Nu, lo que les ha permitido compartir diversos proyectos en México y España. “No se puede decir que tengamos un proyecto estable, pero sí es un colaborador asiduo. Cuando vengo a México tenemos estas colaboraciones que musicalmente cada vez van más lejos. Héctor es un percusionista ya clásico en el terreno del flamenco que también ha experimentado en las fusiones”.
El músico comenta que “el concierto destacará por su gran carga de improvisación. Eso es lo que nos une a la tradición más cercana al jazz, aunque nuestro sonido sea flamenco. El ámbito de la improvisación nos permite dejar los temas muy abiertos para responder a lo que sucede en el escenario y experimentar ese vértigo que se siente cuando no tienes la fórmula cerrada al cien por ciento. Seguramente eso es lo que va a ocurrir el domingo”.
Al preguntarle qué música le llegó primero al corazón, Pardo responde que no fue ni el flamenco ni el jazz. “Como buen producto de mi generación, lo primero que me llegó fueron los Beatles y luego el rock progresivo que se hacía en ese momento, el cual tenía una gran carga de libertad y buscaba romper con estereotipos de sonidos. No puedo evitar hablar de Jimi Hendrix o de Led Zeppelin, pero como todo sucede en un muy breve periodo de tiempo, en los setentas, todas esas miradas curiosas cayeron de repente en un disco de Charlie Parker o de John Coltrane. A pesar de ser estéticas muy diferentes, la sensación fue la misma: experimentar una carga emocional de libertad”.
Lo mismo ocurrió con el flamenco, agrega. “En ese tiempo, quizás un poquito más tarde, el flamenco vivía el cambio de que no era representado por esa estética de un gitano con el pelo relamido y un pañuelo de seda en la solapa. Ahora era representado con un joven con las patillas largas, la barba a medio afeitar, con pantalones vaqueros y que, en vez de hablar del tópico: ‘tus labios, tu boca, tu pelo’, hablaba de cosas diferentes. Te puedo hablar de Paco de Lucía y Camarón de la Isla, Enrique Morente y Pepe Habichuela. Esos fueron mis primeros referentes en el flamenco. Cuando me vi involucrado en este género, me dije: ‘esto es lo mío, esta es mi gente’. Curiosamente la historia te lleva años más tarde a trabajar con ellos, a conocerlos y dar los primeros pasos”.
Propone un encuentro íntimo donde flamenco y jazz dialogan desde la raíz y el presente. Acompañado por Camilo Nu y Héctor Aguilar, la música respira libertad, pulso y escucha profunda.
— Foro del Tejedor (@ForodelTejedor) February 26, 2026
???? 15 de marzo, 5:30 p.m.
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Un pequeño gran sueño
Algo parecido ocurrió con el jazzista Chick Corea, con quien trabajó en su banda Touchstone y participó en uno de sus últimos discos, Antidote. Recuerda el impacto que le causaron los discos que grabó en los sesenta y setenta con Miles Davis, así como sus primeros álbumes como líder. “Años después estaba trabajando con él y todo es como un pequeño gran sueño”, dice con satisfacción.
El pequeño gran sueño tendrá otro capítulo este 15 de marzo, cuando el músico que ha declarado que su “mayor premio es vivir, amar y hacer música” imparta una cátedra intensiva de flamenco, jazz y mucha inventiva. Pardo se identifica con Goethe y su idea de que “la ciencia y la música son bienes del espíritu y pertenecen al mundo entero”. Disfrutemos, al alcance de la mano y todos los sentidos, de los bienes espirituales que tendrá a bien repartir con el corazón en la mano el domingo a las 17:30 horas.
BSMM